jueves, 7 de marzo de 2013

Cuando se toma en serio la frase infeliz, de un infeliz


Vamos a suponer que este pechito fuese en realidad un pechazo talla 36b. Vamos a alucinar que este manganzón de 1.80, fuese en realidad un mujerón con taco 12. Que en lugar de tener un trencito entre las piernas, tuviese aquel maravilloso túnel por el que aparece después de nueves meses la propia vida. Que en vez de inflarme de orgullo por mis pelitos en el ala, lo hiciera por una frondosa cabellera digna de comercial de shampoo. Vamos, lo que se dice un hembrón. La Gisele Bündchen lorcha, (o la Michelle Obama, según se mire).

Desde tamaño cuadro digno de una película de la etapa más pájara de Almodóvar, que refleja mi  incómodo intento por ponerme en vuestros zapatos, les pregunto: chicas, ¿de verdad nos debemos sentir ofendidas por lo que dice un tipo como Marco Tulio Gutiérrez? ¿En serio tenemos que desgastar alteraciones hormonales en lo que pueda balbucear ese tipejo?

Pues si yo fuera mujer, me sentiría más denigrada por prestarle atención a lo que dice o deja de decir un tipo de su calaña. No me lo tomaría como una cuestión de género, como una ofensa a mi condición de 'obra máxima del señor'. Sin embargo, tomaría como un insulto a la inteligencia el tan solo rebajarme a su nivel para manifestarme en contra, porque una payasada como la suya, no merece ni la carcajada.

Por tanto, no es lo que dice el mediocre de Gutiérrez lo que me fastidia, sino la repentina ola de indignación que se ha desatado en una sociedad tan voluble y convenida como la nuestra, presta a levantar el puño, gritar la arenga, unirse a la protesta y lanzar el 'tuit' con tal de no quedarse fuera. Es el intocable orgullo femenino elevado a la máxima potencia lo que me enerva.

'Lo que ha dicho Marco Tulio es una oda a la violación', leí por ahí. No, lo que ha dicho es una muestra clara de limitación mental porque al pobre no le da la cabeza ni para ser irónico, ni tiene carisma para hacerse el gracioso. A él no le da el cerebro para lanzar una frase así como un ataque propio de un enemigo al que estamos obligados a responder. No tiene ese 'talento maquiavélico' de político panzón que cree que la plata llega sola. No le da, no puede, no le sale, no se esfuercen. Oda a la violación, no. Oda a la estupidez.

'Tiene que aprender a respetar a las mujeres', '¿No tiene madre o hermanas?', 'Que se lave la boca antes de hablar de una mujer', eso y más han tenido que soportar estos cuatro ojazos. Ya basta, ¿no?. Ya basta de agarrarse de cualquier cosa (porque Marco Tulio es cualquier cosa) para decir que es violencia contra la mujer. Ya basta de tanta victimización. Ya basta de tanto discursito pro igualdad, para terminar exigiendo que se les de un trato diferente. ¿Por qué la protesta y las muestras de rechazo no han salido como 'tiene que aprender a respetar a las personas'?

Hace poco más de un año caminaba meneando mi esqueleto por Jesús María. De repente, una señorita vestida de monja osó meterme la mano. Y hago énfasis en el 'meterme' porque ya que papalindo no me ha dado por atrás lo mismo que a Rafa Nadal, la graciosa en cuestión tuvo que darse a la búsqueda hasta encontrar algo que apretar. Obviamente se me metió el indio, se me cruzaron los catorce incas y hecho un pichín me fui en contra de la susodicha y sus compinches, que lo que estaban haciendo realmente era grabar una secuencia de cámara escondida.

-Me borran ahora mismo esas imágenes...
-Tranquilo, brother, ¿qué pasa? ¿no tienes sentido del humor? -interrumpió la monja.
-Sentido del humor voy a tener cuando les meta una demanda si veo ese video publicado. A ver, ven acá para agarrarte una teta y nos reímos todos juntos ¿qué te parece?

Obvio que la 'madrecita' se quedó callada y su séquito de payasos pidieron disculpas como si yo tuviera pinta de embargarles el canal si les metía una demanda más grande que su unidad móvil. Lo gracioso fue que cuando comenté lo que me había pasado a amigos, compañeros de universidad y familiares, todos se vacilaron y me tacharon de exagerado, de aburrido y de tomarme muy en serio una inocentada, lamentando el no poder ver mi cara en cadena nacional cuando me metían la mano hasta el intestino en plena calle. Y lo curioso es que hoy he visto a muchos de ellos levantando la voz insultando al huevo frito de Gutiérrez. Muchos de ellos están como locos apoyando tanta campaña de 'alto a la violencia contra la mujer'. Muchos de ellos están pidiendo que pare el 'acoso callejero' envalentonándose detrás de una red social.

¿Por qué tanta diferencia entre una falta de respeto a un hombre y lo mismo hacia una mujer? Cuando una mujer denuncia a un tipo porque la golpeó, su caso cabalga en las bocas de periodistas, alcaldes, ministros, primeras damas, presidentes saco largo, etc, pidiendo, casi casi, cadena perpetua. Sin embargo, cuando una desquiciada le corta el pene a un hombre, se convierte en la portada de los decanos de la prensa amarilla, la nota curiosa del día. "LO DEJO SIN PRESA", "LA LORENA BOBBIT PERUANA", "LO DEJAN SIN PAJARITO POR MAÑOSO". Todos se ríen con esos titulares, ¿no?. ¿Y dónde están en esos casos las Del Río, las Palacios, las Villarán, las Jaras, las Heredias? 'Se lo merece', 'por algo habrá sido', 'para que estén bien advertidos", comentan las ciudadanas de a pie. Las mismas contra las que no se puede decir nada, porque 'de una mujer no se habla', 'si hablas de una mujer eres maricón, cobarde'. Si un hombre las engaña, todos deben enterarse que fuiste una basura, pero si ellas lo hacen, no te atrevas, no tienes derecho, no eres 'caballero'. ¡Caballeros mis huevos!, pero eso ya lo expliqué antes.

No indignarme saltando hasta el techo por lo que dijo Marco Tulio Gutiérrez, ¿me hace machista? ¿cucufato? ¿conservador? No, me hace sensato. No prestarle atención a lo que dice un mequetrefe me pone muy por encima de sus bajezas. Indignémonos y apoyemos el cese de la violencia contra cualquier persona. Pidamos la equidad de derechos de todo tipo para cualquier individuo. No perdamos el tiempo en campañitas poseras pidiendo que te dejen de decir "mamacita" por la calle, porque poniendo cara de mala e insultando al imbécil solo demuestras que eres vulnerable a ello. Voltéate y ríete en su cara para que veas como se le encogen las boloñas. A mí no me pidan que rechace algo que debe ser tomado como de quien viene y por lo que no tienen ningún derecho de ponerme a su mismo nivel.

Es como cuando, siendo gay, me tachan de homofóbico por no ir a meter lengua frente a la catedral o por no ponerme a bailar al ritmo de Lady Gaga en la 'marcha del orgullo'.

Y con esos señalamientos, señores, ya tengo bastante.

2 comentarios:

Gary Rivera dijo...

Pues sí, tienes toda la razón, pero claro, esto lo hace la prensa porque de algo tienen que hablar, una lástima que Marco tulio no piense en lo que dice, se me ocurren tres formas de haber sacado partido de la situación y este pelmazo la desaprovecho!

Oscar C. OKIPERU ® dijo...

Ese marco Tulio tiene la misma gracia que pisar caca en sayonaras.

Pienso lo mismo que tú, demasiada alharaca.

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