domingo, 4 de diciembre de 2011

Al carajo

(Imagen: Facebook- El Otorongo)

Y mira que Evita lo dijo sobre una tarima hace más de un mes. Que Rosita Chung ni que Pochita. La criolla se lleva de encuentro a todo aquelarre nacional con su sentencia lanzada a modo de criollada el último día de nuestra no menos criollísima canción: "Cuando ustedes pagan su 'platón' para ir a ver los espectáculos internacionales, no me digan que empiezan puntuales", disparó la morenaje en una desafortunada actitud que sólo aquellos que la hemos visto (en vivo) pudimos entender sin ánimos de sacarle la chochoca.

Pero mira lo que son las cosas. La Ayllón debe estarle dando las gracias a San Martincito por la confirmación ayer de su teoría por parte del grupito ese que se juran los Silvio Rodríguez del Bronx, quienes no contentos con lanzar la primicia vìa Twitter de que no estaban en el país a la hora de su concierto (una sacada de lengua a lo Fujimori usando un fax japonés), llegaron bien achoris, mandando al carajito, despotricando contra la madre naturaleza e invitando a que cualquiera que sintiese que estaba en su derecho de reclamar se atreviera a subirse al escenario a decírselo en su cara pelada. (Nunca mejor dicho)

No fue uno, ni fueron dos, (que te perdone yo que te perdone, lalala) fueron 7 horazas las que el desubicadito René Pérez, autoapodado Residente, y su compadre y la hermana que a nadie le importa cómo se llaman pero responden al mote de Visitante y PG-13, tuvieron esperando a un estadio a reventar aguantándose el sueño y la pichi (habemos los que no nos gusta utilizar otro water que no sea el nuestro, y menos un Disal) a que se dignaran a aparecer ladrando esas cancioncitas que, estoy convencido, sólo el 20% del aforo se sabía enteras.

Para cuando Pérez y sus secuaces ya habían cruzado migraciones en el Jorge Chávez, Lima ya llevaba horas despachándose de lo lindo, a través de la red social del pajarito, con el hashtag #medemorocomocalle13, que lanzó buenísimos ejemplares que deberían tomarse en cuenta si alguna vez se quiere hacer una recopilación de lo más notable desde que se inventó las frases con michi delante. Tomando en cuenta la otra hora que se demoraron en dejar todo como cañón para saltar al escenario, el buen René debió aprovechar en revisar su Blackberry (mira tú lo anticonsumista que nos resultó el muchacho) y caer en cuenta que debían llegar mansitos, excusándose (así no tuviesen la culpa del retraso, porque en orden de inocentes el público encabezaba la lista) y dispuestos a tocar por lo menos la mitad de la cantidad de horas que se hicieron esperar.

Ni lo primero, ni lo segundo, ni lo tercero. "Qué me paren la música cabrona", ay como se puso la cosa; "vamos a hacer algo", mira, contigo me la pensaría; "estamos en familia", demórate un poquito causa, ya quisieras; "nosotros no hemos dormido en tres cabrones días", oye, hijito, ¿te cuento yo mi vida? porque también da mucha pena; "yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni he estado en ningún cabrón jacuzzi agarrándome las bolas", pues no, porque aunque no me gusten vale reconocer que alguito si cantan, no como tú que lo único que haces es rimar cojudeces a raudo ritmo digno sólo de algún apretón de bolas en un cabrón jacuzzi; "yo he ido a Venezuela para decirles a esos presidentes por qué Puerto Rico no es parte de esta cumbre", y como diría Guajaja ¿a mí que chu?; "le doy las gracias a quienes quisieron estar, los que se quieran ir que se vayan al carajo”, ah no, ¿A dónde me mandaste? Agárrenme que me subo; "y el que tiene algún problema, tiene la tarima abierta, que se trepe aquí como un hombre y que me lo diga a la cara", bueno, eso de 'como un hombre' lo tenemos complicado, pero, a ver, ¿por qué no te bajas tú, ah?, ya ves, ¿no que muy machito?.

No pues, mira lo primero que te dicen y lo primero que haces. Me voy a poner de apellido Favre y te voy a aconsejar para cuando se te presente algún problema similar mi querido Residente. Primero, te hubieras tomado un par de Red Bulls al bajar del avión para no venir con tu excusa de los días sin dormir, porque ese insomnio no es ad honorem, mi estimado. Segundo, apenas salías del aeropuerto te enrumbabas a San Marquitos que la tenías a un paso (y encima no tenías tráfico), entrabas, y con las mismas te subías al escenario a pedir perdón (y ya te dejé clarito que me importan tres Chávez, dos Morales y un Correa que la culpa no fuese tuya). Hechas las disculpas del caso, pasabas a explicar que se tomarían un tiempito más en preparar los equipos para empezar tu show y así te ahorrabas el llaverazo que provocó tu payasada. Cuarto, me dejabas de lado tu rollo "yo quiero que mi país, bla bla bla", porque no estabas llegando a un mitin y por acá los peruanos ni tenemos la culpa ni tenemos la obligación de solidarizarnos con tu causa, por más de acuerdo que podamos estar con ella. Quinto, dabas el mejor concierto de tu vida, no sólo en calidad (que a decir de los presentes hay que reconocer estuvo casi a la altura) sino en duración, porque había un montón de gente que incluso hizo cola desde las dos de la tarde y se merecía salir afónica, con las piernas destrozadas, una sonrisa en la cara y un "putamadre, qué paja". ¿Apuntaste? Good boy (así, en inglés, pa' que te arda).

Oye, ¿en qué cabeza cabe el cantar en dos lugares la misma noche? O sea, ni que fueran el Grupo 5 ó Tula Rodríguez cuando revolvía sus mondongos por toda la periferia capitalina. ¿En qué cabeza cabe cantar en dos países la misma noche? Ah, cierto, en esa cabeza pelada que ha construido un discursito pseudosocialista que, oh, casualidad, lo celebran y repiten, en su mayoría, quienes no tienen ni puñetera idea de lo que eso significa. Esa misma gente que la madrugada del domingo les aplaudió la gracia, no les exigió una disculpa ni le pararon la evidente malcriadez que se evidenció aun más (y vale la redundancia) en un twett envíado después del concierto, donde el señorito Pérez daba a entender que el show "prácticamente fue gratuito", como diciendo 'y encima se quejan'. Esa misma gente que no tuvo las bolas (esas mismas que René jura no se agarra en los cabrones jacuzzis) para obligarlo a pedir perdón en el escenario y no por twitter después del concierto. Esa miiiisma gente que no entiende (porque la cabeza no le da) que los chicos estos no lamen el poto a Obama porque prefieren meter las narices en el de Chávez. Borregos que repiten su grito de "revolución" y festejan el hacerle la guerra al modelo que hace cada día más pobres a un sector latinoamericano que supuestamente quieren reinvindicar a través de su música, pero al que indirectamente sucumben haciéndose famosos con temas elaborados por la industria y sonriendo para la foto con megáfonos de trofeo que los meten de cabeza al sistema, aunque insistan en negarlo.

Su música me vacila. La bailo, la repito, la coreo, pero no me la tomo en serio. A mí no se me convence viniendo a grabar un video con una ministra, un caballo y dos bueyes. A mí no se me convence pregonando un discurso con el que no se es consecuente. ¿Por qué yo no puedo comprar el viento, el sol, la lluvia, el calor, pero si una entrada para un concierto que tendrá un retraso de siete horas por el que no se pedirá perdón?

Gracias a los que lo entienden, Residente. El resto, que se vaya pa'l calajo.

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