
La primera meta de la carrera electoral de este año se cruza este domingo. Convencido ya, que no será sino hasta junio cuando exclamemos habemus presidente, quiero sentar por escrito (por siaca después se me voltee la tortilla) mi visión del escenario de esta primera etapa que desde todos los bandos ha dejado mucho que desear.
Y lo hago en frío, sin apasionamientos, pero sin ocultar hacia donde se dirigen mis preferencias, lo que espero no se mal entienda como una incitación a apoyar dicha opción.
Rabo de paja
Apoyo a Pedro Pablo Kuczynski desde que en 2009 empezara a coquetear con la idea de postular a la presidencia de la república. Lo apoyo, como ya he dicho en post anteriores (y como mi papá me lo ha hecho recordar más de una vez), desde que formó parte del gobierno de comienzos de la década pasada. Creo y confío en su propuesta, confío en él y estoy convencido que en esta contienda no hay mejor opción que la suya.
Es quizá por ese convencimiento, que partió de una corazonada pero que cuajó con un análisis y comparación con las propuestas de sus contendores, que me resulta incómodo el tufo "anti-PPK" que desde hace unas semanas se ha convertido en el estandarte de quienes no lo respaldan. Porque resulta que en cuestión de días apoyar a PPK pasó de ser cool a ser huachafo. El gringo pasó de ser el candidato más capacitado al candidato de los inconscientes. Pasó a ser el voto perdido.
Siempre me ha fastidiado hacer lo que hace todo el mundo. Bajo esa premisa se respaldan las razones del por qué no encajo en muchos sitios y a la vez hacen sobrar las que hacen que sienta que aquello vale la pena. No lo voy a negar, a mi me dio la chiripiorca cuando me di cuenta que nos empezó a invadir la "gentita" que intentaba votar esta vez por el tío chévere. Aquellos que pedían a grito un polo, una pulserita o un peluche, pero que no sabían ni escribir el apellido del candidato. Esos que se acercaron por pura pose, esa pose que tanto critico y ahora me tocó tragar.
Y el tragarla hace ver las cosas de distinta manera y me permite entender que en política siempre habrá gente carente de argumentos para apoyar sus preferencias. Yo creo que está mal, definitivamente, pero intentar cambiar la mentalidad de una sociedad como la nuestra, es algo que llevará más tiempo del que muchos quisiéramos. Por tanto, aquellos votos, como sea, resultan necesarios. Tan necesarios como los votos que hace un año llevaron a la alcaldía a Susana Villarán. Muchos la apoyaron desde que en la contienda, la doña estaba más verde que su chalina. Muchos creían que era realmente la mejor opción y que su plan de gobierno era el más adecuado. Pero ellos saben perfectamente que sólo con sus votos, Susana no hubiese llegado a donde llegó. Fue el voto de los "poseros" el que hizo que la "tía bacán" sea hoy la mandamás de la municipalidad.
Es por eso que hoy me resulta gracioso que muchos de aquellos (muchísimos) que en su momento se quedaron calladitos al ver que la moda invadía a su candidata, se atrevan hoy a levantar el dedo para ningunear y reírse de los hoy famosos PPKausas. Me resulta patético que se les acuse de huachafos por poner un símbolo en las imágenes de sus redes sociales, cuando en aquella elección ellos mismos instauraron la ola de poner su foto más marquetera al lado de sendas frases que en mi opinión resultaron igual de huachafas. Me parece absurdo que cuando ellos tenían a los poseros de su bando, consideraran que lo que estaban haciendo era "política" y hoy, cuando ven que otro tiene un efecto aún más fuerte, tilden la misma iniciativa como una "moda". Y lo más risible resulta ver como sólo se dedican a criticar y autoproclamarse electores inteligentes cuando no se dan cuenta que eso también responde a un efecto de posería tan fuerte como el que desprecian.
Falso Mesías
Tonterías las justas. Obviamente no se puede comparar con la mayoría de votantes de los candidatos que encabezan en estos momentos todos los sondeos, porque lamentablemente la ignorancia y el resentimiento pesa en ellos haciendo que quienes aspiran al cargo se aprovechen de su descontento para hacerles creer que eligiéndolos al mando del país todos seremos iguales, lo que responde al populismo más repulsivo. Pero claro, cómo le haces entender a esa gente que no tiene la culpa de tener un nivel de educación tan pobre, que la solución no es pretender que todos seamos iguales porque es absurdo, no lo somos. Lo que se debe buscar es que haya igualdad de oportunidades. Que la educación que recibe un niño en un colegio estatal sea de la misma calidad que la impartida en un centro de pago. Esa es la madre del cordero, la educación, sin ella no llegamos a nada, pero cómo le hacemos entender eso a aquel que va a confiar en un tipo con una capacidad intelectual tan limitada que solo se dedica a avivar la ira de un sector cuyo bolsillo no conoce el tan manoseado crecimiento económico. Cómo le haces entender eso a aquella que se deja llevar por la demagogia de una mujer que no tiene mayor mérito para estar dónde esta que ser "la hija de" y que cree que construir diez mil colegios que con el tiempo se caerán a pedazos, es resolver el problema de la educación.
Con esa gente no me puedo meter porque repito, no es culpa suya no haber desarrollado su capacidad de análisis. Y en realidad tampoco busco irme en contra de aquellos que sí la tienen pero piensan diferente. Pero mucho menos voy a dejar que me subestimen dibujando un escenario donde el único que puede librarnos de un retroceso sea Alejandro Toledo.
Con "el sol de solidaridad" fuera de carrera (por sus propias metidas de pata) en este momento el "voto consciente" se reparte entre el cholo y el gringo, y ninguno quiere dar su brazo a torcer. Yo respeto a aquellos que confían que su candidato es la mejor opción, pero no a aquellos que desde ya nos acusan de ser los virtuales culpables de que el país se vaya a la mierda por no apoyar a Toledo. ¿Por qué tendría que ser él el único salvador? ¿Acaso porque según encuestas es el único que le gana a Humala en segunda vuelta? Ok, si se va a hablar de encuestas, veamos la tendencia. El único que ha subido junto con Humala ha sido PPK. Toledo sigue en bajada, (algo imposible de terminar de sustentar gracias a la absurda ley que prohíbe mostrar cifras una semana previa a la elección) Kuczynski en cambio, sigue creciendo además de contar con un voto duro que no lo abandonará a dos días de las urnas. ¿Por qué no pedir entonces que quien renuncie sea Alejandro? ¿No es él quien se está autoproclamando el defensor de la democracia? ¿Por qué no tiene él ese gesto que lo enaltecería y le dejaría la alfombra limpia para el 2016? El único argumento de la chakana es que son los únicos que pasarían por encima a Humala. Yo no estoy de acuerdo. PPK tiene para mí, las mismas posibilidades. ¿ Alguien cree que quienes apoyan a Toledo se irían donde Humala? ¿Alguien cree que en una segunda vuelta quienes apoyan a Castañeda, se irían donde Humala? ¿Alguien cree realmente que estando fuera de carrera, los líderes no se pronunciarían a favor de la candidatura de PPK haciendo un llamado a apoyarlo ante la amenaza "nacionalista"?.
Todos uniéndose (para lo que se tendría mes y medio, no unas horas, como ahora) para apoyar a un candidato que garantice la continuidad, tiene más lógica que pintar un escenario polarizado entre ricos y pobres. Esto último es caer en el juego de quien lidera hoy los sondeos. Se trata de demostrar que somos muchos los que hemos dejado de lado ese complejo que se convertiría en la única arma que usaría Humala y compañía. Se tendría un mes de arduo trabajo para dejar de lado esta vez al gringo payaso para mostrarlo como lo que es realmente frente a su adversario, el más capacitado. ¿Por qué subestimar a todos los peruanos? ¿Por qué insistir en que nuestra única salvación es Toledo sólo porque tiene "facciones peruanas"? Porque más allá de la apariencia, en mi opinión Toledo y PPK están en igualdad de condiciones.
Finalmente, tampoco seamos escandalosos. Los últimos días hay más de un desatinado que alucinándose Nostradamus ha proclamado que se nos viene el Apocalipsis. Que el 2012 no tiene cara de Maya sino de Olla. Significa un retroceso, sí, pero este país lo hacen quienes viven en él, no quien gobierna. Yo creo que los peruanos de hoy no somos tan sumisos ni nos dejaríamos amedrentar tan fácil. Y aquí volvemos al tema de los "poseros", esos que dicen "si sale Humala me voy del país", cuando no tienen posibilidades para hacerlo. Ni Toledo ni PPK se van a quedar en el Perú si pierden, así que de nada nos sirve agarrarnos a sus candidaturas para sentir que no nos hundiremos. Ese mismo desprecio con que nos miramos hoy creyendo que es el otro el que debe renunciar, utilicémoslo también (de darse el caso) para mirar hacia palacio si quien resulta elegido es una amenaza para lo avanzado. Que esa misma valentía, se utilice para manifestar nuestro desacuerdo con un modelo que no nos llevaría a ningún sitio. Y no se trata de llamar a la lucha ni mucho menos, pero si se va a ser valiente para algo, se debe ser valiente para todo o callarse la boca.
O qué... ¿ahí si tiemblas?
2 cerezas ajenas:
En el Perú, la gente vota por miedo o por floro.
El Perú es más grande que sus gobernantes.
i love peru..:)
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