domingo, 4 de diciembre de 2011

Al carajo

(Imagen: Facebook- El Otorongo)

Y mira que Evita lo dijo sobre una tarima hace más de un mes. Que Rosita Chung ni que Pochita. La criolla se lleva de encuentro a todo aquelarre nacional con su sentencia lanzada a modo de criollada el último día de nuestra no menos criollísima canción: "Cuando ustedes pagan su 'platón' para ir a ver los espectáculos internacionales, no me digan que empiezan puntuales", disparó la morenaje en una desafortunada actitud que sólo aquellos que la hemos visto (en vivo) pudimos entender sin ánimos de sacarle la chochoca.

Pero mira lo que son las cosas. La Ayllón debe estarle dando las gracias a San Martincito por la confirmación ayer de su teoría por parte del grupito ese que se juran los Silvio Rodríguez del Bronx, quienes no contentos con lanzar la primicia vìa Twitter de que no estaban en el país a la hora de su concierto (una sacada de lengua a lo Fujimori usando un fax japonés), llegaron bien achoris, mandando al carajito, despotricando contra la madre naturaleza e invitando a que cualquiera que sintiese que estaba en su derecho de reclamar se atreviera a subirse al escenario a decírselo en su cara pelada. (Nunca mejor dicho)

No fue uno, ni fueron dos, (que te perdone yo que te perdone, lalala) fueron 7 horazas las que el desubicadito René Pérez, autoapodado Residente, y su compadre y la hermana que a nadie le importa cómo se llaman pero responden al mote de Visitante y PG-13, tuvieron esperando a un estadio a reventar aguantándose el sueño y la pichi (habemos los que no nos gusta utilizar otro water que no sea el nuestro, y menos un Disal) a que se dignaran a aparecer ladrando esas cancioncitas que, estoy convencido, sólo el 20% del aforo se sabía enteras.

Para cuando Pérez y sus secuaces ya habían cruzado migraciones en el Jorge Chávez, Lima ya llevaba horas despachándose de lo lindo, a través de la red social del pajarito, con el hashtag #medemorocomocalle13, que lanzó buenísimos ejemplares que deberían tomarse en cuenta si alguna vez se quiere hacer una recopilación de lo más notable desde que se inventó las frases con michi delante. Tomando en cuenta la otra hora que se demoraron en dejar todo como cañón para saltar al escenario, el buen René debió aprovechar en revisar su Blackberry (mira tú lo anticonsumista que nos resultó el muchacho) y caer en cuenta que debían llegar mansitos, excusándose (así no tuviesen la culpa del retraso, porque en orden de inocentes el público encabezaba la lista) y dispuestos a tocar por lo menos la mitad de la cantidad de horas que se hicieron esperar.

Ni lo primero, ni lo segundo, ni lo tercero. "Qué me paren la música cabrona", ay como se puso la cosa; "vamos a hacer algo", mira, contigo me la pensaría; "estamos en familia", demórate un poquito causa, ya quisieras; "nosotros no hemos dormido en tres cabrones días", oye, hijito, ¿te cuento yo mi vida? porque también da mucha pena; "yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni he estado en ningún cabrón jacuzzi agarrándome las bolas", pues no, porque aunque no me gusten vale reconocer que alguito si cantan, no como tú que lo único que haces es rimar cojudeces a raudo ritmo digno sólo de algún apretón de bolas en un cabrón jacuzzi; "yo he ido a Venezuela para decirles a esos presidentes por qué Puerto Rico no es parte de esta cumbre", y como diría Guajaja ¿a mí que chu?; "le doy las gracias a quienes quisieron estar, los que se quieran ir que se vayan al carajo”, ah no, ¿A dónde me mandaste? Agárrenme que me subo; "y el que tiene algún problema, tiene la tarima abierta, que se trepe aquí como un hombre y que me lo diga a la cara", bueno, eso de 'como un hombre' lo tenemos complicado, pero, a ver, ¿por qué no te bajas tú, ah?, ya ves, ¿no que muy machito?.

No pues, mira lo primero que te dicen y lo primero que haces. Me voy a poner de apellido Favre y te voy a aconsejar para cuando se te presente algún problema similar mi querido Residente. Primero, te hubieras tomado un par de Red Bulls al bajar del avión para no venir con tu excusa de los días sin dormir, porque ese insomnio no es ad honorem, mi estimado. Segundo, apenas salías del aeropuerto te enrumbabas a San Marquitos que la tenías a un paso (y encima no tenías tráfico), entrabas, y con las mismas te subías al escenario a pedir perdón (y ya te dejé clarito que me importan tres Chávez, dos Morales y un Correa que la culpa no fuese tuya). Hechas las disculpas del caso, pasabas a explicar que se tomarían un tiempito más en preparar los equipos para empezar tu show y así te ahorrabas el llaverazo que provocó tu payasada. Cuarto, me dejabas de lado tu rollo "yo quiero que mi país, bla bla bla", porque no estabas llegando a un mitin y por acá los peruanos ni tenemos la culpa ni tenemos la obligación de solidarizarnos con tu causa, por más de acuerdo que podamos estar con ella. Quinto, dabas el mejor concierto de tu vida, no sólo en calidad (que a decir de los presentes hay que reconocer estuvo casi a la altura) sino en duración, porque había un montón de gente que incluso hizo cola desde las dos de la tarde y se merecía salir afónica, con las piernas destrozadas, una sonrisa en la cara y un "putamadre, qué paja". ¿Apuntaste? Good boy (así, en inglés, pa' que te arda).

Oye, ¿en qué cabeza cabe el cantar en dos lugares la misma noche? O sea, ni que fueran el Grupo 5 ó Tula Rodríguez cuando revolvía sus mondongos por toda la periferia capitalina. ¿En qué cabeza cabe cantar en dos países la misma noche? Ah, cierto, en esa cabeza pelada que ha construido un discursito pseudosocialista que, oh, casualidad, lo celebran y repiten, en su mayoría, quienes no tienen ni puñetera idea de lo que eso significa. Esa misma gente que la madrugada del domingo les aplaudió la gracia, no les exigió una disculpa ni le pararon la evidente malcriadez que se evidenció aun más (y vale la redundancia) en un twett envíado después del concierto, donde el señorito Pérez daba a entender que el show "prácticamente fue gratuito", como diciendo 'y encima se quejan'. Esa misma gente que no tuvo las bolas (esas mismas que René jura no se agarra en los cabrones jacuzzis) para obligarlo a pedir perdón en el escenario y no por twitter después del concierto. Esa miiiisma gente que no entiende (porque la cabeza no le da) que los chicos estos no lamen el poto a Obama porque prefieren meter las narices en el de Chávez. Borregos que repiten su grito de "revolución" y festejan el hacerle la guerra al modelo que hace cada día más pobres a un sector latinoamericano que supuestamente quieren reinvindicar a través de su música, pero al que indirectamente sucumben haciéndose famosos con temas elaborados por la industria y sonriendo para la foto con megáfonos de trofeo que los meten de cabeza al sistema, aunque insistan en negarlo.

Su música me vacila. La bailo, la repito, la coreo, pero no me la tomo en serio. A mí no se me convence viniendo a grabar un video con una ministra, un caballo y dos bueyes. A mí no se me convence pregonando un discurso con el que no se es consecuente. ¿Por qué yo no puedo comprar el viento, el sol, la lluvia, el calor, pero si una entrada para un concierto que tendrá un retraso de siete horas por el que no se pedirá perdón?

Gracias a los que lo entienden, Residente. El resto, que se vaya pa'l calajo.

lunes, 29 de agosto de 2011

Tirando la primera piedra

Y en los que parecen ser los capítulos finales de la telenovela "Perdido en el Colca", empieza a tomar rol protagonista una marea humana que, golpeándose el pecho y mirando al cielo, empieza a pedirle a Diosito una de dos: que el galán del culebrón, Ciro Castillo Rojo, aparezca diciendo que no estaba muerto sino que andaba de parranda, o que la malvada de la historia, Rosario Ponce, vaya a parar con todos sus huesitos y su pollo a la brasa a la mera cárcel.

Cuando creí que ya estaba curado de los enlatados importados de la tierra del mariachi, me aparece semejante aventurita con sello nacional que, lejos de entretener, me está empezando a hartar. Y es que al igual que tú, el de allá y la de más allá, comprendo y me sumerjo en la impotencia cuando veo a la mamá del buen Ciro implorando que por lo menos le devuelvan el cadáver de su retoño. Entiendo la frustración del padre al pasarse días de días gritando en las montañas con la esperanza de recibir otra cosa que no sea el eco de su propia voz. Comprendo a los amigos y a la gente que siente el drama como propio, pero lo que me resulta un señorón disparate, es tratar de meterle matices de thriller terrorífico y psicológico al guión del mismo sin que nadie nos haya pedido que metiéramos la cuchara.

La pregunta, para mí, es simple: ¿Con qué derecho se siente tanta gente de juzgar a Rosario Ponce? ¿De dónde saca tanto periodista mequetrefe conclusiones aspirando a convertirse en sentencias? No intento ponerme de abogado del diablo, pero resulta ridículo creer que sólo se contemplan como opciones el que aparezca vivo o que la muchachita lo haya mandado derecho a la otra.

Sólo en el Perú somos capaces de sacar nuestra indignación barata derivada de la lástima, cuando vemos a alguien llorando e implorando a los ángeles y arcángeles que se haga justicia. Si te quedas callado (digamos, si fuera el caso, por tener tu conciencia limpia) eres malo, malo, malo. Mentiroso y malo. Cara de loco y malo.

Y tenemos varios ejemplos. El clan Fefer jalándose de las mechas. Apoyar al hermanito figuretti (con su dolor y todo, absolutamente respetable, que no quede duda) es estar del lado de la verdad. Gritar como locos "Arielcito dignidad" al dizque bailarín y "machonas asesinas" al par que está esperando en Santa Mónica, es lo justo. Ellas mataron a Doña Miriam, no se hable más del asunto. Qué pasaría, digo yo, si mañana se comprueba que no fue así y que quien realmente está detrás de todo el rollo es el chico con nombre de detergente. ¿Qué dirían los dueños de todos los dedos acusadores? Porque así como él, y medio Perú secundándole la gracia, supone que las autoras intelectuales son su sister y su "amigui", ¿Por qué no podría la otra mitad del Perú y yo, si nos provoca, creer que la tortilla está quemada del otro lado?.

Ahora, nada está dicho. Hay casos y casos. El verano pasado todititos vimos como Elizabeth Espino lloraba a moco tendido en el entierro de su mamá, y después a su ex enamoradito saliendo en todos los medios, bien al pelo engominado, a manifestar su indignación por quererlo perjudicar señalándolo como sospechoso en el homicidio. La mayoría se cayó de poto cuando, unos días más tarde, ambos aparecían esposados junto a otro de sus chocheras que resultó cómplice, con una sonrisita cachosa que mostraba de todo menos arrepentimiento. Muchos fuimos incapaces de encontrar una justificación razonable a semejante muestra de cinismo, pero muchos también lloraron y patalearon con Elizabetcita cuando la vieron botar su lagrimón vestida de luto.

En todos los ejemplos queda algo más que claro y que es finalmente a lo que quiero llegar. No podemos apresurarnos a sacar conjeturas sólo por alimentar más y más el morbo, porque ninguno de nosotros estuvimos en el momento en que dichas desgracias ocurrieron. ¿De dónde saca la gente cara para gritar "asesina" como quien pide tamales un domingo en La Parada? Quienes están a cargo de las investigaciones y quienes finalmente darán una sentencia en base a estas son los indicados a dar la última palabra y allá cada quien con su conciencia.

¿Por qué exigirle a Rosario Ponce que aparezca llorando y pidiendo desesperada, cual Thalía buscando a su Nandito, que encuentren a Ciro? Es tan cómico ver como muchos aseguran con voz tajante "está mintiendo" y ponen como principal argumento: "pero mira sus gestos, como mueve las manos, como pestañea, eso la delata". Muchos se aclaran la garganta y muchas se sostienen las perlas diciendo que así como actúa la Charito no actúa una persona que ama a otra. ¿Quién puede decir como ama cada quien a otro? ¿Quién sabe como era su relación realmente? ¿Por qué lo "normal" es que si de verdad lo amaba debería estar en un manicomio repitiendo "Ciro, amor mío" todo el santo día, pero si sale enseñando las muelas, como si nada, es que lo empujó por un barranco y se hizo la loca?

No conozco a los Castillo Rojo, ni a los Ponce, ni a los Fefer, ni a los Espino. Soy un peruanito común y corriente que trata de ponerse en los zapatos de todos. Entonces digo, ¿y si en vez del de Rosario fuera nuestro nombre el que apareciera cuatro días seguidos en portadas de periódicos adornados de indirectas que gritan silenciosamente "asesina"? ¿Y si fuéramos nosotros los señalados y tachados de locos, insensibles y criminales? ¿Y si fuéramos inocentes? ¿Y si mañana (ya que tú supones, yo supongo, todos suponemos) aparece Ciro y nada hace indicar que se trató de un crimen? Estoy casi seguro que pocos se atreverían a decir que esta historia no respondió a un crimen pasional, sino quizá a la irresponsabilidad de dos jóvenes (no unos niños) que se excedieron en su afán de querer jugar al Indiana Jones. A muchos nos falta entender aún que hay daños enormes que no se enmiendan sonriendo y diciendo: "ups".

miércoles, 3 de agosto de 2011

senSANCIÓNalismo


Con setenta y dos votazos a favor, la medalla de congresista de Martha Chávez regresó derechito a su caja a menos de una semana de colgarse en su fujimorísimo pescuezo. Decisión tomada por más de la mitad de un parlamento que consideró sentirse ofendido por el pregón con el que Marthita deleitó a los ilustres invitados, sus no tan ilustres colegas, y a nosotros, ilustrísimos 20 millones de televidentes, a punta de gargantazos durante la toma de mando de su choche Ollanta.

Bastó que abriera la boca (y no la cerrara en una hora) para que, desde las redes sociales, le llovieran todo tipo de calificativos. Remezón político que se hizo eco en todos los noticieros y portadas del día siguiente, y que, muy a nuestro rojiblanco pesar, deslucieron el inicio de la que es considerada, por muchas razones, una nueva era en nuestro país.

Pero, ¿toda la culpa es de Chávez? ¿Sólo a ella debemos hacerle cargar con el sambenito de semejante roche internacional?

Hablando de política no invento la pólvora ni curo el cáncer, así que no voy a decir nada nuevo, por el contrario, creo que las cosas están más claras que el rosa del abriguito de Nadine en la parada militar. Pero es una claridad que, bajo el pretexto de esa diginidad antifujimorista que venimos arrastrando desde los últimos días previos a segunda vuelta, nos resistimos a ver en su totalidad.

La Chávez se excedió. Pésima actitud que evidenció una falta de clase que debería estar cuajada en una señorona de sus años y su recorrido político. Porque no sé ustedes, pero da cosa imaginar a mi tía Cristina Fernández cuchicheando con la comadre Dilma "oye, y quién es esa?", y que feíto que por ahí alguien les pase el dato "es Martha Chávez, la primera mujer que presidió el congreso en este país y la primera en presidir un parlamento en América Latina." ¿Se imaginan sus caras? Vergüenza ajena. La misma vergüenza que me provocó Ollanta Humala con su provocación barata, que deja bien en claro que en política el brother está en pañales.

Pero dime Santísima Cruz de Motupe ¿qué falta hacía que el hermanito de Antauro hiciera un juramento tan cursi invocando al espíritu de la Constitución del 79? Si sabía que a su lado derecho tenía a todas las crías de Alberto Kenya ¿por qué dárselas de bacán haciéndole fuchi a la carta magna que parió su gobierno? Lo hizo adrede, lo hizo a propo, lo hizo con cachita, y es una acción que, si bien no es ilegal, resultó muy inoportuna. Craso error.

A mí se me hizo insoportable la cara sonriente de Humala mientras los dos payasos que escogió como vicepresidentes (Espinoza y Chehade) invocaban, ahora sí, al espiritú chocarrero del 79 con todas sus letras. Lo que terminó de poner la cereza de la tarta a lo que fue claramente una sacada de lengua a la oposición.

Pero bueno, hasta ahí "todo bien", al fin y al cabo, tácitamente Humala ha prometido defender el orden constitucional y eso involucra únicamente a la constitución vigente, por lo que así se le hubiese ocurrido jurar por Nadine, por Madre Mía o por su perrito, nada le quita la validez al acto. Pero si hablamos de sanciones, a Martha Chávez se le ha quitado su sueldo de 4 meses por faltar el respeto y armar la de san quintín en el congreso, ¿cierto?. ¿Por qué entonces, no comparten con ella semajante privilegio la bancada de Gana Perú? Porque si lo de la Chávez fue alboroto ¿qué fue lo que armaron los nacionalistas con sus gritos propios de mitin? ¿Eso era la bancada oficialista o una barra brava? ¿No fue acaso un espectáculo desagradable y una tortura a los oídos de los ilustres invitados semejante griterío? Si Keiko hubiese estado ahí paradita en lugar del retoño de don Isaac ¿se hubieran quedado callados?

En 1990, Alan García merecía que le aventaran un kilo de pan popular a la cabeza, pero aún así se condenó la actitud de los parlamentarios durante su discurso de despedida en el congreso. En el 2000, Anel Townsend, le pusó una olla en las narices a Fujimori mientras este inauguraba su tercer mandato. El chino merecía que le estamparan la olla en su cacharro de cínico, pero aún así, eso no justificaba la falta de respeto de un congresista a un presidente.

Por tanto, desde aquí, mi humilde rinconcito, aplaudo la decisión de sancionar a una parlamentaria por la falta de respeto cometida, por más "principista" que haya sido el reclamo que intenta justificarla; pero, a la vez, lamento que toda una bancada que hizo el mismo alboroto (poniéndose pico a pico por momentos), quede bien tranquila en sus escaños, olvidando que los cinco años anteriores su agrupación no dejó de protagonizar chongo tras chongo faltándole el respeto a todo el país. Oh casualidad, en el mismo congreso que hoy exigen respetar.

Oye, ¿y si pensamos mal un poquito? Por más repudiables que nos puedan resultar los fujimoristas, acaban de cerrarle la boca por cuatro meses, así de papaya, a una de las cabecillas de la oposición. ¿No se presta a la tembladera? Sienta un precedente de sanción ejemplar, pero, a la vez, ¿no sienta un precedente de amordazamiento?

Con cuidadito. Empiezo a creer que tendremos que ir con mucho cuidadito.

domingo, 31 de julio de 2011

Dígame licenciado


Siempre me llamó la atención la terapia. Eso de tirarte en uno de esos mueblecitos encuerados al lado de un sujeto o sujeta que finge interesarse en tus problemas jugando michi en su libretita, mientras tú con total sinceridad te desnudas mirando al techo.

No sé que tiene la escena, pero me aloca experimentarla. Claro, para eso necesitaba un problema, y después de tanto esfuerzo creo que por fin lo he encontrado: Doctor, mi problema es que nadie quiere escucharme.

Que alguien me explique dónde coño están los amigos ¿No se supone acaso que ellos son los más indicados para ahorrarte las cuatro sesiones (que según mis averiguaciones es lo necesario antes de un diagnóstico) que se van a llevar mi adorado guardadito en mi chancho de Interbank? ¿No que ellos te aconsejan y te escuchan porque te quieren? No, mi amor.

Elevo mi queja, pues. No es justo, pues. Abusivos, pues. Porque conociéndome como me conocen, saben perfectamente que lo que menos soporto es escuchar problemas ajenos, pero aún así he estado ahí, aguantándome como los machos, la larga lista de líos de faldas, problemas de bragueta, frustraciones laborales, dudas existenciales y pajas mentales en las cuales no tenía nadita que ver. Y no les falté. ¿Por qué me faltan ahora a mí?

Pero tranqui, relaja'o. Que yo rencoroso no soy. (Y porque la limpieza de conciencia, después de la sacada en cara, no tiene el mismo peso) Voy a pagar para que me escuchen (¿Habrase visto?) Me voy a terapia, pues. Y es una mujer (me dijeron que era la más basura y yo terco) Vamos a ver qué tal, para que después no se diga que no tuve ni un cachito de intención en encontrar razones a ciertos vaivenes que me tambalean en la vida, papá. De momento, creo que arranco bien poniendo el mejor de mis esfuerzos. Lo pondré. Lo juro por la Constitución del 79.


sábado, 9 de julio de 2011

"Querida, yo no me voy, tú eres la que se queda"


Siempre he sido (a ojos del resto) un chico bastante raro.
Porque no me gusta hacer lo que hace el resto.
Porque no me gusta pensar como piensa el resto.
Porque no me gusta vivir como cree que se vive... el resto.

Y no es que quiera hacerme "el diferente".
Simplemente se trata de entender (yo lo entiendo, tú lo entiendes)
que todos somos diferentes.
Y lo bonito está en disfrutar de tu propia diferencia.

Nunca he hecho todo (o casi todo) lo que hace el resto.
Nunca me ha gustado la música (o casi toda la música) de la que gusta el resto.

Porque por este lado del planeta, estamos un poquito malacostumbrados a sobrevalorar lo que se pone de moda. En lengua extranjera, mejor.

Yo no sé inglés. No sé francés. Me peleo con el alemán.
Me enamora el portugués, me derrito con el catalán.

Y las canciones y cantantes en dichos idiomas que me han llegado a gustar,
han pasado por un exhaustivo proceso de traducción. Porque sino, ¿cuál es la gracia?

Yo no me vuelvo loco por la música "de moda".
Una fiesta. La bailo. Un trago. La gozo.
Más nada.

En mi familia siempre me han dicho medio en broma, medio en serio:
"tú y tu música de viejos"
Yo y mis boleros, yo y mis baladitas anticuchas, yo y mi folklore.
Yo y mi música en español.
Yo y la música.

Hoy resulta que todos hablan de él.
Que era un tipo "groso", que era un tipo con ideales, que hemos perdido a un señor trovador.
Hoy resulta que ya no está.
Hoy recuerdo cuando tenía diez u once años, y escuchaba la primera canción de un disco.
Y con diez años mi raciocinio no me permitía entender el trasfondo de ciertas frases.
De ciertas letras
Pero me conectaba porque algo me decía que yo era así. Que yo iba a ser así.
Yo no sería de aquí, ni de allá. Yo no tendría edad, y hoy no tengo porvenir. ¡Cuánta razón!
Y cuando con 16 años el discman de muchos hacía girar canciones de millón de dolares,
yo estaba encerrado en mi cuarto escuchando sus monólogos, sus temas a solo de guitarra, sus canciones de un centavo. Sus canciones invaluables.
Porque hay cosas que no tienen precio.

Es muy raro que me afecte la muerte de alguien. Si era famoso menos.
Pero hoy me ha dolido en el alma como sólo puede doler que se vaya alguien tan grande.
No era la forma, no era el momento.
No era lo justo.

Si existe cielo, o, como muchos dicen, vida después de ésta,
valdría la pena morir sólo para volverlo a oír.
No eres el único culpable Cabral, pero tienes parte del mérito de que me guste tanto esta payasada que llamamos vida.
Esa que tanto te gustaba, esa que obligabas disfrutar. Esa que hoy te han obligado abandonar.


"Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y con un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos".

Facundo cabral


Hasta siempre maestro.
Qué bonito sería que el mundo estuviera hoy tan tranquilo como cuando naciste vos.
Qué bonito sería.


martes, 7 de junio de 2011

(en) FIN


Y se acabó la payasada. El 5 de junio (antesdeayercito nomás) elegimos nuevo inquilino de la parte trasera de palacio. Ollantita Humala Tasso, sí, ese merito. El hijo de Isaac, el hermano de Anturo, el causita de Chávez, el remedo de Lula, y -por sobre todo- el marido de Nadine.

De más está que manifieste, por enésima vez, que el personaje en cuestión no era mi candidato favorito; así como tampoco lo era Miss Piggy de la calle Capón, quien al final fue su enemiga sobre la lona. Mi candidato era mi tío PPK, por el que no me arrepiento de haber votado, pero que tendría que moderar mucho su pataclaunería para volverlo a hacer. Don Alejandro Toledo, por otra parte, me confirmó que lo único bueno que tiene es Eliane. Si antes me caía medio antipático, ahora con su papel de wawa al que un ogro barrigón (entiéndase Alan) le vino a robar la teta (entiéndase la presidencia) usando cierto pericote longevo (sobre entiéndase el PPKuy), se ha terminado ganando la corona. Y si hablamos del jorobadito de amarillo, tendré que apelar a la actitud que el mismo convirtió en filosofía electoral: Hacerme el mudo y sólo abrir la boca para soltar cojudeces.

El señor de camisa celeste, polo blanco antes de Lula y polo rojo a.c. (antes de Chávez), no me genera la mínima confianza. No le creo nada, no le creo nadita, no le creo nadine. Pero sin ánimos de sonar extremadamente optimista, o a slogan digno de Perú-Nebraska, queridos compatriotas: es tiempo de unirnos.

Porque sólo así podremos ser nosotros los que hagamos que sea él quien se haga la pichi y no al revés. Porque sólo así seremos nosotros el cuco y no él, y haremos que la piense bastante antes de soltar un "jojolete" y limpiarse el ojete con cada uno de los papelitos que firmó después de su enciclopédico plan de gobierno. Porque sólo así nos convenceremos que este país no lo hacen quienes nos gobiernan, sino cada uno de nosotros con nuestro granito de chamba. Porque sólo así nos sentiremos con más confianza, si es que nos vemos obligados a darle una patada en el rabo con dirección a Locumba para que siga jugando al Fidelito. Porque sólo uniéndonos vamos a dejar atrás las irrepetibles expresiones que hemos escupido y escrito desde el lado más retrógrado de nuestros cerebros, bajo el ridículo pretexto de que no nos gustó aquel que la mayoría eligió.
Hay que apoyarlo, no queda de otra, y no por él (porque ha demostrado que capaz no es) sino porque sólo de esa manera nos sentiremos con la autoridad suficiente para reclamar que lo haga bien.

En fin, a pensarla y a no ser alarmistas, que el fin del mundo tampoco es. (Porque estoy convencido que los caballitos sobre los que vienen los jinetes del apocalipisis son más bonitos)

Paciencia y buen humor, que nomás son cinco años.
Bueno... dice él.





Videito bien bonito de La Mula, que nos confirma que por estos lares CUALQUIERA puede ser presidente. El Perú es super. ¡Qué nadie lo discuta!

viernes, 27 de mayo de 2011

Mula, mulita, mulera


Muchachitos del ayer jóvenes aún. ¿Me han extrañado? Yo no fíjate. Sí, yo al igual que tú y muchos estoy decepcionadito de este terruño por la encrucijada de tener que escoger entre una cínica y un incapaz. Pero bueno, así son las cosas, así es el deporte. A ajustar el asterisco y aguantar cinco añitos. Tranqui, relajao', se pasan al toque. (no quiero ni imaginar lo que nos espera en la segunda vuelta de 2016)

Lo que a este pechito que quieren mucho se refiere, el protagonista de mi voto será un secreto que pienso llevarme a la tumba. Así como lo lees. Ya que ninguno de los dos mamarrachos que se disputan el puesto del chancho de Alan son los que yo hubiese querido para presidente, voy a cerrar mi hociquito y mantener en riguroso secreto su identidad. Eso sí, salga quien salga, yo seré desde el minuto siguiente en que se envuelva la banda presidencial, parte de la oposición.

Pero bueno, la emoción que me embarga en esta madrugada de mayo, con un friecito que me ha obligado a sacar mi frazada de tigres (no te hagas el loco, tú también tienes una) no tiene nada que ver con la cochina política de este tu país. No señor. Te cuento, te dateo, te paso el talán, que desde hoy soy oficialmente uno más en lamula.pe

Sí, sí, sí. Así como lo lees, y más emocionado no puedo estar. ¿De qué va el nuevo blog? Bueno, te lo resumo así chiquito nomás. Resulta que muchos tenemos twitter, blog, tumblr y demás redes sociales que nos hacen perder el tiempo ¿sí o no?. Todos tenemos alguien a quien seguimos a través de ellas, pero a veces dejamos (sin querer) de pensar que realmente son tan o igual que nosotros. Porque salvo uno que otro famoso, famosito o famosete que suele usarlas para que su batallón de admiradores los sigan endiosando, muchos son sólo gente que disfruta, como tú y como yo, de esta cosita loca llamada Internet.

Conversar es algo que me encanta tanto como escribir. Con este nuevo blog quiero conocer (y que quien lo lea también lo haga), como es que estas personillas llegaron a ese mundillo que ya se ha convertido en una dimensión paralela que cada día tiene más adeptos. No a través de un video, porque yo soy buenito y quiero contribuir a quitarte la mala costumbre de no leer. (¡Lee oye!). Conocer a quien está detras de cada tweet, de cada post, de cada imagen. Desde gente que alcanzó notoriedad con ello hasta la gente con notoriedad que se rindió ante ello. Entender qué los hace irresistibles. Qué los hace irREDsistibles.

A que suena bonito. ¡¿Cómo que no?! Bueno no me importa, igual me voy a dar el gusto de hacerlo y espero que si llegan a visitarlo, lo disfruten igual que yo.

Y bueno, no podría tener mejor madrina. La primera irREDsistible es mi causa, mi chochera, mi yunta, Alessandra Cavagnaro, la famosa (ok, nunca tanto) "desubicada". ¿Quieres conocerla un poquito más? Pues ya sabes donde entrar.

La curiosidad mató al gato mis queridos felinos, date una vuelta:

Disfrútenlo, que esto es sólo el principio. Hasta lueguito.


Pd. Calma, calma, que no panda el cúnico, que las cerezas no se van.

jueves, 28 de abril de 2011

Tú preguntas, yo respondo

En setiembre del año pasado, me hicieron una encuesta vía e-mail (a mí y a muchos otros, aclarando) para un trabajo universitario. Hoy, rebuscando entre los archivos de mi computadora la encontré y me dio cosa a lo Chapatín, el ver que pese al cambio de escenario político que hemos experimentado las últimas semanas, sigo coincidiendo con el 95% de mis respuestas. ¿Qué podría responder después de 28 de julio?

1. De todo lo que le puede faltar al Perú, o que pudiera necesitar, ¿qué crees que es lo más importante?Sin duda, educación.

2. De todas las propuestas que has escuchado hasta ahora de los probables candidatos presidenciales, ¿alguno resuelve de alguna manera ese problema que mencionaste? ¿Por qué? No se escuchan propuestas presidenciales. Estamos en un país sin conciencia de voto, así que los mismos candidatos no se preocupan tanto por transmitir propuestas desde ahora porque saben que a la mayoría de gente no le interesa escucharlas. Al final se vota por simpatías o conveniencias que no tiene mucho que ver con lo que es mejor para el país sino para uno mismo.

3. ¿Qué es más importante: un jefe o un líder? ¿Entiendes la diferencia? Un jefe es alguien a quien se obedece y un líder es alguien a quien se sigue por admiración. ¿Qué necesita el Perú? Ni uno ni otro. Se necesita a alguien con compromiso. Y eso está bastante difícil.

4. Imagina que los candidatos a presidente no son los que conocemos sino una persona cercana a ti, un amigo o un familiar. Si así fuera ¿a qué familiar/amigo elegirías como presidente? ¿Por qué?, ¿Qué características tiene esa persona para que la elijas? Yo no hablo de posibilidades sino de realidades. Si el objetivo de la pregunta es qué debería tener un candidato a la presidencia, pues compromiso, capacidad (intelectual obviamente) don de mando, paciencia y mucha “correa”.

5. Si el Presidente de la República fuera un animal, ¿qué animal debería ser? ¿Qué animal necesitaría el Perú en el sillón presidencial? Por qué? Una hormiga. Porque pasa inadvertida, es organizada, solo se dedica a trabajar y lo hace calladita y sin joder a nadie.

6. ¿Tú qué necesitas de un candidato para identificarte con él? Propuestas convincentes y el compromiso de cumplirlas basándose en las posibilidades que tiene.

7. El político (Presidente, alcalde, ministro, congresistas) que hayas conocido y que más hayas admirado es… ¿por qué? Ninguno. No están ahí para ser admirados sino para trabajar por y para el pueblo. Simple. No es cuestión de inflar egos ni crear mitos.

8. En 3 palabras: Keiko Fujimori… Ni de broma.

9. En 3 palabras: Ollanta Humala… Un verdadero payaso.

10. En 3 palabras: Jaime Baily… Venido a menos

11. En 3 palabras: Alejandro Toledo… Quizá, puede ser, tal vez.

12. En 3 palabras: Pedro Pablo Kuczynski… La mejor opción.

13. Si Jaime Baily fuera un rompecabezas incompleto, al que le faltan 3 piezas para ser el candidato perfecto… ¿cuál crees que serían esas 3 piezas? Seriedad, seriedad y seriedad.

14. Según tu parecer, la mejor propuesta que le has escuchado a Jaime Baily es… ¿por qué? La mejora del sistema educativo estatal para que los alumnos de colegios públicos gocen de la misma calidad de enseñanza que puede brindar uno privado. Para mí, (perdón por la insistencia) la educación es la base de todo. Sin ella el país va a seguir pariendo gente inútil, gente inservible para poder salir del subdesarrollo eterno en el que vivimos. De nada nos sirve crecer económicamente si como sociedad seguimos estancados.

15. Y la peor que le has escuchado es… ¿por qué? Partiendo de la premisa que las propuestas de Bayly son bastante románticas, por no decir un poco difíciles de cumplir, creo que todas son “bonitas” sobre el papel de una historia de un país ideal con un final feliz. Por eso quizá la gente las aplaude pero no se las termina de tomar en serio. No creo por tanto que se pueda hablar de una “peor”, pero no termino de estar de acuerdo con dos. Primero, la legalización de las drogas, porque volviendo a lo que repito y tripito, no puedes aventurarse a hacerlo en un país sin educación, sin conciencia y sin cierto nivel de pensamiento que permita entender que la medida busca en realidad disminuir su consumo. Si se hace aquí pasaría lo contrario. Para ese tipo de propuestas se debe capacitar primero a la gente, y eso no es tarea fácil. Y la otra propuesta que no concibo es la eliminación de las fuerzas armadas. Si bien todos queremos no solo un país sino un mundo pacífico, no podemos cerrar los ojos ante éste y hacernos los locos. Además, algo que la gente parece no entender, es que estas instituciones realizan diversas labores y no están solo esperando un conflicto con una metralleta en la mano. Menos gastos en armas, sí. Desarticulación, no.

16. Imagina que Baily ya es presidente, ¿qué reacciones crees que habrían a nivel internacional?, ¿cuál sería el comentario general en el mundo? ¿Te incomodaría? ¿Te gustaría? No me gusta hablar acerca de posibilidades. No sé si se burlarían o no, como no creo que se hayan burlado cuando se aligió a Abdalá Bucaram en Ecuador o a Lula Da Silva en Brasil. Tampoco creo que me incomodaría. No le daría más vueltas al asunto. Sí se elige democráticamente es poco o nada lo que uno podría hacer. Tendría que respetarlo.

17. Según tu opinión ¿cuáles son los principales cinco problemas que enfrenta el Perú?

Mala educación, que es la madre del resto de problemas. Mientras no se solucione ése, para qué nombrar más.

18. Describe los peores razgos comunes que crees que han tenido todos los presidentes del Perú.

Corrupción, demagogia extrema y egoísmo. Si uno quiere ese cargo no puede pensar en uno mismo.

19. Ahora describe los mejores razgos comunes que hayan tenido los presidentes del Perú.

De la historia reciente creo que salvo Toledo, todos han tenido simpatía. Han caído muy bien como personas pero como gobernantes han dejado mucho que desear todos.

20. Imagina que Baily salió presidente, ya gobernó y hoy, después de 5 años está terminando su gobierno… ¿cómo crees que sería el Perú? Descríbelo en todos los aspectos que te parezcan relevantes.

Yo no hablo de posibilidades. Y menos de una que créeme, es más que lejana. Bayly finalmente no postulará. Estoy casi convencido de eso. Aunque aquí nunca se sabe. Vivimos en el país de las maravillas, puede pasar cualquier cosa.

jueves, 31 de marzo de 2011

Salomónico


El 50% de los peruanos entraría en pánico si Ollanta Humala y Keiko Fujimori estuvieran en un edificio de 15 metros de altura amenazando con saltar al vacío. Otro 45% compraría palomitas y esperaría a que saltaran.

Yo soy parte del 5% que sube y los empuja.

domingo, 13 de marzo de 2011

Oiga caballero

Pero pobrecito mi Alejandrito como le están dando duro. Así no es muchachos. Así no juega Perú ah. Así no desahueva Natalia. Así no pelea Kina.

¿Quién se quiere bajar a Alejandro Toledo Manrique? Nuestro sano y sagrado ex presidente que recuperó la economía de este país allá por el 2001 solito y sin ayuda de naides, (según tanto dice) porque él era el jefe pues. Ningún empleaducho va a venir insolentemente a decirle lo contrario, no señor. El de la banda presidencial era él.

¿Quién le está inventando tanta calumnia? ¿Quien se ha atrevido a vincularlo a los Sánchez Paredes y ha mandado fotos graciosonas a Caretas para tal fin? ¿Quién se hace el cachaciento y le exige que se haga una prueba toxicológica para echar por tierra aquel rumor que circula en toda Lima (pero en toda) de que por su naricita tan sexy ingresan ciertas cositas poco saludables? ¿Quién osa restregarle en ese peruanismo perfil, supuestas facturas que demostrarían que no hubo un día de mandato en que su excelencia no tuviese un whisky al lado?¿Quien "carajo" (con su tonito de voz, su mano extendida, y su movimiento de cabecita) se atreve a poner en duda su capacidad y experiencia para hacer repeticua en palacio?

Bueno, las cuatro primeras ni idea, pero para la última aquí me tienes cholito rico.

Oye, fijate que nunca me caíste mal alucina. Debo reconocer, como ya he manifestado anteriormente en este blog, que tengo cierta debilidad por tu mujer. Me cae de la pitirimitri y tú no te escapabas del todo de aquella simpatía. Pero mira lo que son las cosas, como se nos caen los mitos oye cholo (y lo de cholo te lo digo con todo el camote del mundo ah)

Las últimas semanas me he podrido viendo y escuchando tus spot de campaña. Harto me tienes con la cantaleta de que al Perú no lo para nadie. ¿Por qué ese disfuerzo Alejandrín? ¿Alguna vez te has puesto a ver videos de ti mismo? ¿No te da rochecito como hablas? ¿Qué le pasa a tu cuello oye, o es que te alucinas Katherine Hepburn? No mano, no. ¿Cómo te explico que te haces insoportable a la vista y al oído?

¿Que tu ex ministro y hoy candidato (por quien no voy a negar, van mis preferencias electorales) es "demasiado gringo para excluirlo" de un debate?. No pues, no te me desubiques. ¿Cómo te explico que no das risa? Oye, ¿te has escuchado como hablas? Ese dejito anglosajón forzadísimo no te queda. No eres J.Lo masticando el español muchacho. Deja que quien se pelee con nuestra lengua sea tu sacrosanta señora, para que en algo se entretenga ya que no le quieres soltar el bozal en la campaña. Piensa bien un ratito y dime, ¿quién está mas agringado? Claro, tu abusas porque la cara te ayuda, no se vale pues.

Pero en fin, a eso no voy a hacerle caso (antes que se te meta el indio y se te crucen los catorce incas), con tus manías y tu físico no me voy a meter para que después no digas que no te quieren por chiquito y feíto. Has dicho que eres quien más experiencia tiene. "Nosotros ya hemos sido gobierno" has soltado, y por ahí también se te escapó la perlita de que "esta vez, el estado no lo va a manejar el ministerio de economía". Huy, no te preocupes, yo no escucho soy de palo tengo orejas de pescado.

Entonces, como tú eres lo mejorcito de esta contienda (y ya que estás bien cómodo en tu colchón de encuestas), imagino que eres capaz de explicarme en un pispás, en un santiamén, en un dos por tres, en un dame que te doy, tus propuestas para mejorar este país que (perdonando la confianza) se nos va a la mierda. Sálvanos cholo, que tú eres la voz, tú eres economista pues (de Stanford ah, más respeto), tú ya has sido el amo y señor de este terruño, a ti nadie te la hace. Demuestra y cállales el hocico a todos esos que quieren abuchearte (como cuando te tiraban botellas en el estadio nacional, recuerdas?) Demuestra cholito, demuestra.

Que pesada la Rosa María ésta oye. Como se la agarró contigo en esta entrevista con preguntas taaaaaan complicadas. Felizmente que saliste bien librado, ¿verdad que sí? No sé, me han contado, yo recién la voy a ver. Demuestra cholito, demuestra:



Este... ¡No pasa nada! ¡Que no panda el cúnico Chapulín! Que un lapsus-brutus-alejandrus es comprensible. Mejor hablemos de la despenalización de la droga. Esa comadre que te quieren chantar. Tú eres un capazo, estás bien informado y sé que propondrás lo mejor sin contradicción alguna. Demuestra cholito, demuestra:




Este... ¡No se muevan! ¡No lancen nada contra la pantalla! Paciencia por favor. Que falta de respeto oye, a la mamá de mi cholito no le digan nada. Agárrense, que con lo del aborto sí la tiene clara, sí o no Alejandrín. Demuestra cholito, demuestra:




Oye compadre, estás en la calle ah. ¿Tú has sido presidente? ¿Tú recuperaste este país? ¿Tú lideras las encuestas? ¿Contigo al Perú no lo para nadie? Fácil lo dirás porque contigo no vamos a ningún sitio, ¡qué cosa van a parar pues!. Ay no, mucho "me quieren bajar","mucha gente no quiere que Toledo sea presidente", "hay intereses ocultos", pero tú no demuestras nada oye. Me importa un pepino si tienes (según algunos desinformados) el mejor equipo, porque si tú encabezas el equipo ése ¿de qué vale? No, no, no, ¿sabes que sería el colmo?, que resultara que no eres economista ni un galáctico de la docencia en los yunaites como tanto pregonas. Si hasta en la tele te he visto enseñando tu casota en el campus de tu alma máter. No, qué va a ser, tan mentirosito no eres. Una cosa es que te haya perdonado la de Zaraí, pero no creo que tu cinismo llegue a tanto cholito. No lo creo... (click aquí para develar el misterio)

A ver si aclaramos las cosas. Tú no eres más que un mequetrefe que se jura superman sólo porque ha sido presidente. Tú antes de la caída de Fujimori no eras nada políticamente. Y si ganaste aquella elección, fue como consecuencia del voto de un país resentido que vió en tu candidatura la forma de darle la espalda a un régimen que pocos creyeron que era tan nefasto.

Así que baja un cambio, que yo aún confío en que este país despertará de la ignorancia y no se dejará envolver por más de tus mentiras y tu demagogia. Ya nos metieron la yuca una vez, como para dejar que ahora vengan a meternos la chakana.


Toledo, no seas payaso. Queda demostrado que de lo único que sabes dar cátedra, es de como hacerte la víctima.


*Geniales videos de youtube extraídos del canal del usuario valientesocial

domingo, 20 de febrero de 2011

Cachamba electoral

Ay mamacita, la que está lloviendo en nuestro querido Perú.
En el mendigo ese que está bien chantado en un banco de oro ¿no dicen?

Y como siempre, se aprovechan del mendigo. ¿Y quienes se aprovechan ahora? Pues el grupito este de dementes que pretenden hacerse con el sillón presidencial por los próximos 5 años.
¿Cómo si no hubiera sido suficiente aguantar al panzón que está de inquilino hasta julio?!

Ay mi Perú.

Así nos arañemos y nos la querramos dar de muy vivos, lo cierto es que no somos un país con conciencia de voto. No sabemos elegir. No entendemos hasta ahora (y mira que ya llevamos un huevo de años de república) que a quien haremos presidente es el que dirigirá el país CON TU PLATA! ¿Y aún así nos damos el lujo de no analizar ni un poquitito a quien pretende llegar al poder?

Ay san guchito, me quisieron acusar con Estados Unidos para que no salga de presidente el 2006 ha dicho el cachaco desubicado. Que es "traición a la patria" ha ladrado. Arranca arranca compadrito, que con tal que tú no salieras medio país hubiese bailado en tanga frente a Bush, así que tranquilito nomás.

Ay santa cachucha, que 20 personas nomás me gritaron cositas en Puno, ha dicho la china ilusa. Que ella respeta la democracia. Arranca arranca oye, si tu viejo se sentó en la democracia esa, y el 20% que tienes (y del que no te mueves) es el voto de toda la manchita que "agradece" a tu papi "lo bueno" que hizo. Porque tú miamor, mérito para ser presidenta no tienes, vete enterando. Que por las puras alverjas te pagamos los estudios en el extranjero para que en el congreso te la pasaras la mitad de mandato con licencias maternales y presentando pura moción de saludo.

Ay san vito, que yo debato con quien quiera pero que primerito se hagan el "antidoping" y yo no digo nada porque mis obras hablan por si solas, ha dicho el mequetrefe de amarillo. Arranca arranca, ¡a quién quieres engañar oye incapaz! ¿O acaso crees que con tus hospitales en camión (donde se pasa un calor de los demonios y dónde la atención no es todo lo placentera que pregonas) tus escaleritas y tu tarjetita en holograma del ipss, eres el "yanoya"?. Porque a mi no te me vas a venir a jactar ni de la vía expresa de Grau, ni de la remodelación del municipal porque son cosas que no salieron de tu escritorio. Así como tampoco salió de tu cabeza, ni el parquecito ese de las Aguas ni el Metropolitanín (que dicho sea de paso, un poquito desorganizado). Ni de la tuya ni de la de tus asesores y gente de confianza que, oh casualidad, hoy están metidos todos en el costal de Comunicore. Calladito más bonito oye.

¡Ay los apus! "Que todos me pegan y nadie quiere que salga presidente... repito, nadie quiere que salga presidente" ha dicho el sano y sagrado. Ese que se jura la última concha del ceviche, la última chela de la peña y el último capítulo de Gokú, sólo porque ahora está primerito en las encuestas. Esas encuestas que lo quieren mucho y le hacen la pelota sabrá papa lindo por qué (¿por qué será no?). Ese que patalea cuando lo "atacan", pero que tiene la frescura de ningunear a otros candidatos diciendo: "yo fui su jefe". Mira cholito (con cariño), ése que fue tu empleado te arregló lo más difícil que tenías en tu improvisado gobierno. Ése del que dices fuiste jefe, es a quien tú mismo recurriste no una sino varias veces para que por favorcito forme parte de tu gabinete. Ése, frente al que hoy te haces la pichi, se ganó una beca en el extranjero por sus propios méritos y no de pura suerte porque lo vieron lustrando botas de chibolo. Así que si te quieres poner encima de alguien, piénsala tranquilo y no bajo el efecto de una que otra línea... de lo que publica la prensa.

¡Ay la prensa! digo yo. Que se la pasan poniendo de cabeza a los candidatos exigiéndoles propuestas y debates alturados, y son los primeros candeleros dedicando sus titulares a si uno le dijo loca al otro o si van todos juntos a sacarse los pelos para analizarlos. Y ¡ay las encuestas! digo también, ahora que todo el mundo se flagela con el pretexto de que pobrecitos de nosotros sin la libertad de expresión. Queridos y queridas, en un país como el nuestro, donde el grueso del electorado es gente ignorante (y no lo digo en sentido peyorativo) que define su voto no en base a propuestas sino a quien más floro le mete, y que se centra muchas veces sólo en los candidatos que encabezan los sondeos, las encuestas terminan siendo más perjudiciales que beneficiosas. Porque hay gente capaz que queda relegada, como el buen Valentín Paniagua, por el que todos se llenaban la boca en 2006 diciendo que era la mejor opción, pero que como tenía 1% era un voto perdido. ¿Qué hubiera pasado si en one lo hacíamos presidente en primera vuelta y así nos evitábamos elegir entre el loco y el desquiciado?¿Quién fue con una sonrisa a las urnas en la segunda vuelta de 2006? Mira tú, cinco años después, ¿qué de bueno nos dio el mal menor?

¡Es ahora o nunca! ¿Hace cuánto que no ves un gobierno de calidad en esta hermosa tierra del sol? Ni a la china, ni al cachaco, ni al mudo, ni al cholo haciéndose la víctima les veo dando la talla. ¿Y tú?

Como dirían los Aterciopelados: "¡Agúzate , hazte valer!"


Imagen de El Otorongo. Suplemento de los viernes de Perú21

viernes, 4 de febrero de 2011

En la mirada

Hay un romance extraño entre los libros y yo. No soy un gran lector pero leer es algo que me ha gustado desde niño aunque no lo haya adoptado como hábito indispensable. He tenido épocas en las que cerraba uno para inmediatamente abrir otro, así como largas temporadas en que me servían sólo de pisapapeles. Siento que no he leído lo suficiente y eso me frustra un poco, pues con las pinceladas de madurez que quieras o no te van regalando los años, empiezo a entender la magnitud real de la comodidad que disfruto cuando me sumerjo en uno.

Salvo pésimas excepciones (buscadores de anillos, alquimistas o ensaladas de vampiros y hombres lobo), no me gusta expresar una opinión favorable o una crítica de algún título antes de haberlo terminado. Pero una vez volteada la contratapa, no escatimo en elogios si logró que mi rostro marque el gesto que después de tanto tiempo se ha convertido en el único indicador de cuanto he gozado con un conjunto de páginas.

"No hay silencio que no termine", ha hecho lo que ningún otro libro había conseguido en mí: tener la certeza de que me gustaría antes de leerlo. Cada vez que empiezo alguno, tengo expectativas pero nunca seguridades. Los abro con tranquilidad, casi con desgano, para de esa manera dejar que sean las historias las que me sorprendan. Con él, la excitación la tuve desde que lo mantenía sellado. Como si tuviera una energía propia que invitaba a la fascinación desde su primera línea. De momento, no me he equivocado.

Es ingenuo pensar en alguien que no conozca la historia de Ingrid Betancourt, o que por lo menos no haya oído nunca su nombre. Política franco-colombiana que en 2002 fue secuestrada por una guerrilla terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mientras se dirigía a la localidad de San Vicente del Caguán, como parte de su campaña presidencial. Tenía 40 años y no fue sino hasta los 46, que volvió de aquella selva que la tragó una tarde en la que ni ella misma imaginó que sólo era la primera de más de dos mil. Dos mil trescientos veinte interminables días.

Recuerdo que fue alguna vez tema de debate en el curso de actualidad del colegio. Como muchos, intentaba retener sólo lo necesario para aprobar y la desgracia de una mujer con aspiraciones de poder a miles de kilómetros, no entraba en ese "necesario". Sin embargo, el pasar del tiempo terminaría asombrándome. Me topaba con noticias sobre el secuestro de modo impensable y el interés nacía en mí inconscientemente. La radio, la televisión por cable, las revistas. Pasado más de un año y fuera ya de las aulas escolares, me encontraba un día limpiando el espacio que ocupaban mis perros en el garage de la casa, cuando (como siempre) me distraje con los cúmulos de periódicos que almacenábamos allí. Empecé a ojear uno por uno los del último mes para ver si había algo que pudiese haber obviado en mis revisadas diarias, cuando me crucé con una crónica sobre los casi dos años de cautiverio de Ingrid Betancourt. Me quedé frío. Las noticias al respecto me habían estado persiguiendo durante todo ese tiempo, pero dosificadas eran sólo eso: noticias. Leer "dos años" de un solo golpe fue impactante. Me senté en el suelo y me dediqué a buscar su nombre en todos los diarios que tenía frente a mí, mientras mis perros revoloteaban alrededor y hacían trozos los que iba dejando de lado.

Desde ese momento me interesé por el conflicto civil que azota Colombia desde hace decenios. Traté de encontrar respuestas coherentes al por qué de tanto odio y el aferrarse a métodos inhumanos para intentar "transmitir" una ideología. Siendo de un país que ha vivido en carne propia la injusta barbarie que trae el terrorismo, era imposible detener la sensibilidad que me abrazaba al enterarme de los detalles. Por primera vez en mi vida, empezaba a valorar lo que significa estar libre y sin más temores que los naturales. Me aterraba la idea de padecer lo que en ese momento padecían otros más allá de la la frontera.

Durante la breve temporada que viví en Europa a mitad de década, conservé intacta mi curiosidad por el cautiverio de Ingrid. Es cierto, no fue un tema primordial en mi cotidianidad, pero cada vez que aparecían novedades sobre ello mis sentidos se aguzaban inercialmente. Me sorprendía el interés que mostraban los medios europeos en el tema y las cruzadas y movilizaciones que exigían la libertad de todos los secuestrados por las FARC. La doble nacionalidad de Ingrid había puesto en boca del mundo entero gracias a Francia, la crisis de los secuestrados de Colombia, y pocos parecían darse cuenta de la importancia que eso tenía. La liberación de Betancourt se había convertido en un asunto de política internacional.

Ya en 2007, cuando encontraba noticias sobre el encierro, no podía evitar sentir pena. Había llegado al punto de sentir lástima y un dolor inexplicable por gente que no conocía pero que imaginaba pudriéndose en medio de la jungla en las condiciones más precarias. El testimonio de Jhon Frank Pinchao acentuó dichas sensaciones. Pinchao, un policía que estuvo en cautiverio casi diez años y que logró escapar de la guerrilla luego de vagar diecisiete días por la selva, estuvo retenido en el mismo campamento de Ingrid, y facilitó detalles sobre su deteriorado estado de salud, así como la confirmación del rumor que Clara Rojas (jefa de campaña de Betancourt, con quien fue también secuestrada) había sido madre de un niño que las FARC le habían arrebatado. Contó además que Ingrid y Clara habían intentado fugarse en muchas ocasiones y que al ser recapturadas eran duramente castigadas por sus custodios, que a modo de evitar este tipo de tentativas, decidieron mantenerlas encadenadas del cuello a un árbol al igual que sus compañeros. Encadenados a un árbol. No se me podía ocurrir algo más denigrante que ser tratado peor que un animal. Pensaba en los presos de las cárceles, que son por lo menos libres de moverse dentro de las mismas y que después de todo están allí por cometer un delito. Los secuestrados encadenados y hacinados, sólo eran el botín de la guerrilla. Las fichas de una negociación que llevaba años sin llegar.

Por entonces empezaba también a descubrir Youtube en toda su dimensión y tenía la oportunidad de conocer por fin a la Ingrid política, de actitud contestataria, pasional y un tanto arrogante. Me sorprendí con el video de una de las reuniones entre el secratariado de las FARC y miembros del gobierno y la política colombiana durante el gobierno de Pastrana a inicios de 2002 en una zona de distensión. Sentada frente a una parte de la cúpula de la guerrilla, Ingrid se atrevió a lanzar una propuesta que ella misma calificó como un gesto de humanismo por parte de los terroristas: "no más secuestros". Diez días después, era raptada y empezaba el suyo.

Descubrí también un video precioso. Unas escasas imágenes de Ingrid y Clara, aparecían sobre la pantalla al tiempo que sonaba "Sin ti no puedo vivir" de Olga Tañón. Me sentí conmovido, harto y a la vez culpable porque sabía que por mucho que me pudiese solidarizar con su situación, igual no movería un dedo para cambiarla. Igual no podía hacer nada, no estaba en manos de los ciudadanos de a pie, sino de las cabezas de gobierno y los peces gordos de un grupo terrorista. El video tenía a su vez un par de imágenes de sus hijos Melanie y Lorenzo, que tenían 16 y 13 años cuando fue secuestrada. Se había perdido su adolescencia y ellos se habían perdido su protección, su cariño, su consejo. Pensé en lo difícil que debía ser cargar con el peso del secuestro de tu madre a esa edad. ¿Podrían hacer una vida normal? ¿Podrían salir a una fiesta y divertirse como me divertía yo y muchos, sin saber si su madre estaba viva o muerta? Aún tengo grabadas las intervenciones de ambos en distintos programas del mundo, pidiendo que se abra la puerta a una negociación. Yo era casi de su edad y me preocupaba o ahogaba en un vaso de agua por cosas totalmente absurdas. ¿De dónde sacaban ellos la fuerza para seguir pidiendo su libertad?

A finales de noviembre de 2007, aparecería la imagen que indignó a medio planeta. No se tenía testimonio gráfico de Ingrid, desde la última prueba de supervivencia publicada en 2003, dónde se le veía esperanzada en que todo acabaría pronto, hablando en un tono pausado a diferencia del primer video pocos meses después de su secuestro, dónde acompañada de Clara pedía enérgicamente al gobierno que hiciera algo por su liberación. Casi seis años después, la mujer de la nueva grabación no se parecía a las anteriores. Esta vez no decía absolutamente nada. Sentada en medio de una apagada vegetación, con las manos entrelazadas sobre sus piernas, muy delgada, demacrada y el cabello seco llegándole a la cintura, mantenía la mirada baja en un claro gesto de rechazo a ser retratada en esas condiciones. Me pareció increíble. Era una caricatura triste de la senadora vigorosa, que en videos de archivo había visto alzar su voz de protesta contra la corrupción de su país. Era la sombra de la candidata presidencial que recorría ciudades prometiendo una Colombia nueva. Era la estampa deprimente de un ser humano que había envejecido de golpe por lo menos veinte años. No era la Ingrid Betancourt que todos recordaban.

Sin embargo, había algo en esa imagen que me enorgulleció inconscientemente: la dignidad. Viéndola una y otra vez comprobé que luchaba porque el evidente cansancio físico no opacara un gesto altivo que trasmitiera el mensaje que seguía allí: que las FARC la habían reducido físicamente pero su identidad seguía intacta.

Junto al video se hizo pública también una carta de puño y letra enviada a su madre. En ella, Ingrid confesaba que después de tantos años de cautiverio sentía que las fuerzas empezaban a abandonarla y transmitía la sensación de que la idea de la muerte no le era ajena. "No tengo ganas de nada. Creo que eso es lo único que está bien, no tengo ganas de nada porque aquí en esta selva la única respuesta a todo es ‘no’. Es mejor, entonces, no querer nada para quedar libre al menos de deseos. (...) la vida aquí no es vida, es un desperdicio lúgubre de tiempo. Vivo o sobrevivo en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con lo cual puedo pensar que tengo una casa." Leí y releí esa carta por lo menos tres veces seguidas y me estremeció tanto como la vez que descubrí aquella crónica en el garage de mi casa. Cada palabra me tocaba. Indirectamente había algo de mí que vencía las distancias y estaba con ella en esos bosques inalcanzables. Algo de todos estaba con los secuestrados. "Estos casi seis años de cautiverio me han demostrado que no soy ni tan resistente, ni tan valiente, ni tan inteligente, ni tan fuerte como yo creía. He dado muchas batallas, he tratado de escaparme en varias oportunidades, he intentando mantener la esperanza, como quien mantiene la cabeza fuera del agua. Pero mamita, ya me doy por vencida."

Esas pruebas de supervivencia enfatizaron el clamor mundial por la liberación de los secuestrados. La presión internacional aumentó. Colombia entera y otras naciones marcharon para demostrar su repudio a las acciones de las FARC y la inmensa fotografía de Ingrid, que recordaba en la fachada de la alcaldía parisina los días que llevaba en cautiverio, fue cambiada por una que reflejaba su estado actual. Al mundo se le había agotado la paciencia.

En enero de 2008, Clara Rojas fue liberada y pudo reencontrarse con Emmanuel, el hijo que tuvo en la selva. Su liberación y la de algunos otros secuestrados, fue producto de la mediación de Hugo Chávez en el conflicto. El 2 de julio de 2008, el gobierno colombiano, que había recibido el rechazo de la comunidad internacional (incluída la familia de Betancourt) por dejar de lado a Chávez en el proceso, rescató en un impecable operativo de inteligencia militar, a quince de los secuestrados por la guerrilla. Ingrid estaba entre ellos.

Llegué aproximadamente a las tres de la tarde de la universidad. Encendí el televisor por reflejo y no se hablaba de otra cosa. Ingrid se dirigía en una avioneta hacia el aeropuerto de Bogotá, donde la esperaba su madre y un enjambre de periodistas dispuestos a inmortalizar aquel momento. Iba a ver por fin en directo, a aquella mujer a la que había acompañado en pensamiento durante seis años y medio. A esa mujer de la que no sabía absolutamente nada hasta que me enteré que la habían secuestrado. Imaginariamente, me sentía parte de su familia.

La Ingrid que bajó de esa avioneta, ágil y sonriente, se distanciaba felizmente de aquella que el mundo entero había visto meses atrás. Hacía gala de una lucidez increíble, lo que me pareció admirable, pues creía que una experiencia así, lo mínimo que podía hacer en alguien era desequilibrarlo mentalmente.

Han pasado más de dos años desde esa tarde, y hoy el panorama ha cambiado. Ingrid Betancourt ya no es el símbolo del secuestro en Colombia ni la política que lideraba la intención de voto para las elecciones de 2010. Hoy es uno de los personajes más odiados de su país y es blanco de calificativos nada agradables de parte de sus compatriotas por diversos motivos. Un rechazo que considero injusto, pero que a la vez intento comprender.

Se le criticó que al día siguiente de su rescate partiera rumbo a París y que sólo regresara a Colombia para contadas ocasiones. El supuesto protagonismo que perseguía iniciando una gira por Latinoamérica para reunirse con los jefes de estado de la región, así como los premios que recibió y la propuesta de postularla al Nobel de la Paz, también fueron blanco de sus detractores. La demanda de divorcio que le interpuso a su esposo Juan Carlos Lecompte, los testimonios de algunos de sus compañeros de cautiverio (incluida Clara Rojas) en los diversos libros que publicaron tras sus liberaciones, le atribuyeron una imagen de mujer interesada, calculadora y déspota que distaba mucho del mito que se había construido desde su retención. Un rechazo que encontró su punto más alto cuando a mediados de 2010, presentó una demanda contra el estado colombiano pidiendo cifras millonarias por los daños que el secuestro causó en ella y su familia.

En mi opinión, todo tiene lógica pero a la vez exageraciones. Nadie puede obligar a alguien a establecer su residencia en el lugar que la opinión generalizada considere conveniente y mucho menos si ese alguien no tiene ninguna responsabilidad legal pública en dicho lugar. Depende de cada individuo asentarse donde más cómodo se sienta y si en el caso de Ingrid, éste es París, Nueva York o las Seychelles, es algo que sólo ella está en derecho de decidir. Eso no la hace menos colombiana que otros y el hacer uso de los derechos que le brinda otra nacionalidad no la convierte en un monstruo. Y el afán de protagonismo del que muchos se quejaron, debió ser visto como la oportunidad que se tenía de seguir hablando de los secuestrados cuando las FARC se quedaban sin su rehén más mediática. No dejar de hablar de ellos ni permitir que se les olvide. E Ingrid, es innegable, hace hincapié en ello cada vez que tiene un micrófono delante.

Los testimonios de otros secuestrados (al igual que el de la propia Ingrid) son apreciaciones que tuvo cada uno de forma particular. Sólo quienes compartieron aquellos años de aislamiento son capaces de analizarlos y sacar sus propias conjeturas y quienes estuvimos ajenos a dicha situación no debemos atribuirnos rencores gratuitos. Aún con más razón, el fracaso del matrimonio Lecompte-Betancourt, es algo que únicamente debe interesar a los protagonistas de esa historia. Aunque aquí, sí me permito una opinión personal sobre la indiferencia que Ingrid dijo percibir por parte de su esposo durante los años de secuestro. Yo recuerdo haberlo visto en televisión y demás medios mantener la lucha por su libertad al igual que el resto de su familia. El lanzar fotografías de sus hijos sobre la selva desde un helicóptero, para que con algo de suerte ella pudiese comprobar cuánto habían crecido, me sigue pareciendo aún hoy un gesto conmovedor. Pero por otro lado, entiendo que seis años separados sin noticias el uno del otro puede enfriar una relación. Relación que sólo les compete a ambos retomar, mantener, terminar o transformar.

Respecto a la demanda, el momento no fue el adecuado. Pero el escupitajo social tampoco fue merecido. Los colombianos parecen olvidar que ella fue una víctima más del terrorismo, y lo único que estaba haciendo como tal, era hacer uso del derecho que tenía a ser indemnizada. Se dice que ella partió hacia San Vicente advertida del riesgo que corría y eso la convierte también en parte responsable. Pero aún así, nada justifica el arrancarle la libertad a una persona, y se quiera o no, son los gobiernos los encargados de que lacras como el terrorismo no logren sembrar inseguridad en un determinado territorio.

Creo que a Ingrid Betancourt no le perdonan el no ser una persona pobre y sin educación. Estamos acostumbrados a asociar la desdicha con la carencia económica y la falta de oportunidades, y se mira mal a quienes han tenido la suerte de "tenerlo todo" en la vida. Ella no es culpable de haber tenido los medios para formarse y recibir una enseñanza superior a la de muchos. Ella no es culpable de haber tenido una vida cómoda, sin las penurias que sufren a diario aquellos que tienen que hacer magia con pocos billetes para mantener a sus familias. Ella no tiene la culpa de ser una persona culta ni de poseer modales refinados. Si total, a la hora de la hora la desgracia puede tocar a todos, y a ella también la tocó.

Leer "No hay silencio que no termine", es para mí cerrar el círculo que me une a esta mujer. Yo viví su historia desde fuera y hoy puedo conocer cómo la vivió ella por dentro, el lado más difícil. Aún no he llegado a la mitad. Llevo leídos 28 capítulos de los más de 80 que lo conforman y en cada uno me transporto a esa selva y logro cumplir el objetivo que Ingrid se trazó al escribirlo: que quien lo lea, entrara en su propia piel para lograr sentir cada hecho allí contado.

Su pluma es exquisita y sencilla a la vez. Decidí escribir esto porque el siguiente capítulo que me espera, es en el que narra el inicio de los años más duros de cautiverio, al ser encerrada junto a sus compañeros en una especie de campo de concentración en medio de un campamento: "la cárcel". Y aunque suene ridículo, creí que el recordar lo que me ligaba a esta historia, era necesario para descubrir este episodio. Como prepararse para lo que viene.

Hay libros que no me han "cambiado la vida", pero que sí considero, han llegado en momentos precisos de ésta. Ingrid cuenta en cada una de las páginas, como en medio de aquella infinita soledad encontró el modo de conocerse por fin a si misma realmente. Ver sus defectos y entender que sus virtudes le servían poco en un contexto semejante. Le permitió analizarse, controlarse y pulir su interior, que era lo único que podía darse el lujo de cultivar. Quizá no hace falta ser secuestrado por otros para comprenderlo. Quizá y muchos estamos autosecuestrados y es ahora que debemos aprovechar para buscar en nosotros mismos las respuestas que no nos permitimos descubrir de cara a la realidad.

Tras el lanzamiento del libro, Ingrid Betancourt sigue teniendo gente que la odia y la respeta. Miles, que cegados por el resentimiento se han hecho la firme promesa de no leer ni el índice y otros que han dicho lo harán para saciar su curiosidad sin que esto signifique abandonar la animadversión que les produce. Para mí es de lectura obligada (y eso que aun no lo termino). Un relato imperdible que permite valorar lo que significa la libertad y comprender la necesidad de mantener, pase lo que pase, la convicción de ser quien uno es. Para mí es el libro de aquella mujer de discreta elegancia, que guarda el recuerdo de sus días más difíciles en la mirada. Lo único de su cuerpo capaz de reflejar el agotamiento de un silencio, que felizmente, llegó a su fin.



*Fotografía de encabezado: www.elespectador.com

**Video subido a youtube el 02 de junio de 2008. Un mes después, ingrid Betancourt sería rescatada.

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