sábado, 31 de julio de 2010

La felicidad muchacho...

Dos y media de la mañana (joder, tan tarde?) y como casi todas las madrugadas desde hace mas o menos tres meses, estoy más despierto que mi abuelita en su época hippie fumando sus wiritos. Es que ahora soy noctámbulo mira tú. Entérate que a mi el sueño recién me empieza a fastidiar los luceritos estos que tengo de ojos a eso de las cinco de la mañana (una lástima perderse Canto Andino). Y por más que estoy tratando desde hace seis días -que es lo que llevo de vacaciones-, de volver a un horario normal (o por lo menos uno en el que mi mamá cuando se levanta porque la vejiga llama, no me recuerde que la luz es cara y yo no la pago) pues fijate que no puedo.

En si, sigo haciendo lo mismo. Y es que con el pretexto de que después de la medianoche no hay que hacer mucha bulla para no despertar a la clase trabajadora de mi casita, no me queda de otra que andar haciendo el tonto por Internet. Bueno, hacer el tonto lo que se dice hacer el tonto recién hace seis días, que es lo que llevo de vacaciones (me encanta repetirlo), porque en realidad semanas atrás eran amanecidas en la web con justificadísimos trabajos universitarios. Pero hoy sábado 31 de julio (31 ya?, mierda, cómo se está pasando el 2010 ah), buceando por mi querido youtube me topé con mi tía Gloria Estefan. Sí, sí, la merita comadre de Gianmarco, la enana que cantaba eso de olha dingui-li dingui, olha bangui-li bangui , ¿qué? ¿no te acuerdas?, anda y pregúntale a tu papá a ver que te dice. Bueno, que vuelvo a escuchar una de sus canciones de aquellos lejanísimos 98 y 99, cuando habían talk shows hasta en la sopa, don Pedrito me tenía podrido con su cusi cusa y MTV lucía una programación decente. Años en los que estaba enganchadazo con Cebollitas, gastaba mis propinas en cassettes piratas, usaba carpinteros, me peinaba con raya al medio (imagíname) y mi humanidad de 1.70 empezaba a sentir esos cambios por los que tú también has pasado no te hagas el loco.

Para no desvíarme como de costumbre (no es que sea yo muy desviado), quiero decir, para no perderme (sin comentarios), que me encuentro con una canción de la cubana de más arriba. I just wanna be happy ¿No te dice nada? Pues no me extraña, que yo recuerde no llegó ni a single, pero para mí que por ese entonces tenía el álbum donde estaba incluida, lo ha sido todo. Me ha remontado a esa época en la que solía pedir permiso para salir y se me encogían las pelotitas cuando eran mas de las doce y le decía a la gentita "mi vieja debe estar asada" (no puedo creer que yo decía "asada"), y cuando llegaba tratando de hacer el menor ruido con las reebok , la señora estaba bien sentada dispuesta a echarme el rollo de que estaba precupadísima (tener celular a los 12 aún no se ponía de moda), y que la calle no la volvía a ver hasta los 18.

Lo que son las cosas ¿no?, y por cierto, ya olvidé por qué estoy escribiendo sobre eso. Total, es habitual encontrarnos con alguna canción, ya sea en youtube, en la radio, en un auto, en un tono; donde sea escuchas alguna que te hace recordar algo. ¿Será que en el recordar esta el problema? porque te permite entender que algo mayorcito estas. Pero es que yo por aquellos años, pese a que sabía de que iba la canción, la repetía y repetía sin ponerle atención precisamente a eso: lo que decía. "Yo solo quiero ser feliz". Pero sí lo era! Y ahora que la vuelvo a oír, manya!, lo soy!. Bueno, me siento feliz, aunque no estable que no es lo mismo. No me refiero a lo emocional porque la verdad mucho no me importa figúrate, pero en lo laboral ya viene siendo hora del deshueve. Que estoy a dos ciclos de egresar y no he trabajado en mi vida! Y lo cierto es que no me había preocupado hasta ahora, hasta ahora que se me han venido de golpe varias ideas. Tengo tantos planes que me emociono de solo alucinarlos porque me los llego a creer. Pero en fin, esa es otra historia.

Últimamente siento que me levanto (a la una de la tarde es cierto, prometo cambiar) con mas energía, con mas ganas de hacer las cosas, mas motivado que de costumbre. Con la misma energía con la que cantaba I just wanna be happy mientras me hacía una raya al centro de mi cabeza. Porque si bien no he dejado de ser yo mismo en todos estos años, es como si aún así me estuviese volviendo a encontrar.

Sin ir más lejos, estas vacaciones (¿ya había dicho que estoy en ellas hace seis días?) estoy haciendo y pensando hacer cosas que había dejado hace mucho y otras que había dejado hace poco pero que igual había abandonado. Otra vez he vuelto a ir al cine solo, otra vez estoy con ganas de devorar galerías, de caminar y caminar (y caminar), otra vez estoy corriendo (que este verano increíblemente lo hice muy poco), tengo ganas de ver gente que no veía hace uff, al terminar un libro no estoy dejando pasar mucho tiempo sin que comience otro, mi fanatismo por el orden ha vuelto en dosis de pandemia, me estoy riendo más que de costumbre con mi mamá, estoy volviendo a tener esas discusiones tan exquisitas sobre todo y sobre nada con mi viejo que rematamos casi siempre con una partidita de ajedrez ( vale mencionar que hace una década no logro ganarle), estoy con unas ganas alucinantes de volver a tomar ayahuasca , y en un inexplicable síntoma de regreso a la adolescencia estoy volviendo a tener un apetito del carajo, cosa que me emociona porque no sé como llegué a los 60 kg en junio. Y por si fuera poco, estoy fumando menos (decir que voy a dejarlo sería engañarnos a lo tonto, pero por algo se empieza no?)

Resumiendo, que estoy muy bien. Sí, sí, si alguna vez hemos hablado ya se que suelo decir "yo siempre estoy bien", pero es que estoy aún mejor. Como estaré de bien, que hoy gracias a youtube y Gloria Estefan me he puesto a escribir cojudez y media, y por mas que trato de encontrarle sentido pues no se lo encuentro. He vuelto a leerlo todo y no entiendo ni una coma. Ya decía la pastrula de mi abuelita: "la felicidad muchacho, es inentendible e inexplicable". ¿No has entendido ni un carajo de lo que acabas de leer? Buen síntoma querido...buen síntoma.

domingo, 18 de julio de 2010

Serendipyteando

Ok. Lo confieso. La señorita en cuestión me caía mal (en realidad, muy mal). Pero como mi causita la vida suele darme cachetadas de vez en cuando para ahorrarme la dosis de ubicaína, hizo que el conocerla, más conversadas van conversadas vienen, me retracte de mi errónea primera impresión. Vanessa Rodriguez, mejor conocida en el mundo blogger como Serendipity, es simplemente encantadora. Hace un par de meses la entrevisté para un trabajo de la universidad y nos metimos una lora de las bravas, de esas que parecen irreales si no le echas alcohol a los vasos de la mesita.

Al final todo derivó en una nota más que buena (de las mejores de este ciclo). Ya ella había publicado parte de la entrevista en su blog, pero por si las moscas, abejas y mosquitos aquí está la versión entera. La entrevista diagramada es como la copa FIFA: solo pueden tenerla unos cuántos. ;)






Vanessa Rodríguez Maza
Estilo en la Web

Sincera, divertida, directa. Se ha convertido en una de las fashion blogger más famosas del ciberespacio, habiendo sido incluso nombrada en VOGUE, la revista número uno en lo que a moda se refiere. Su sitio en Internet www.lavidadeserendipity.com , es hoy uno de los más visitados no solo en el Perú sino en toda Latinoamérica, gracias a un batallón de lectores que no dudan en recurrir a ella cada vez que se parten la cabeza tratando de elegir qué ponerse.

Mientras la espero, observo minuciosamente el salón de la casa de sus padres. Las fotografías sobre la chimenea, los llamativos cojines sobre los sofás, los cuadros, las alfombras, los jarrones. Todo tan ordenado y armonioso, que me permite deducir que aquella fascinación por el buen gusto le viene de familia. Baja las escaleras sobre unos tacones de vértigo que maneja con naturalidad mientras sostiene en perfecto inglés una conversación por su celular. Se despide, cuelga, se disculpa y me saluda como si fuésemos viejos conocidos. Me cuenta que con quien hablaba es una amiga de adolescencia, que conserva de aquellos años en que solía pasar sus veranos en Chicago. "Por ella la moda empezó a interesarme. Ibas a su casa y tenía montones de revistas. Yo la acompañaba a comprarse ropa y soñaba con ese mundillo. Alguna vez escribiré algo sobre ella, porque indirectamente es la culpable de todo esto".

Llegó para quedarse

Pero si bien esa amistad despertó su gusto por los trapos, no fue hasta hace tres años y tras un período no muy agradable en su vida, que llegaría a dedicarse profesionalmente a ello.

En octubre de 2006 tuve una operación bastante delicada que me obligó a estar seis meses con descanso médico. ¡No me dejaban hacer nada! y para mí que soy bastante independiente eso era terrible. Si quería una revista o el control remoto de la tele me decían: ¡No te muevas!, yo te lo alcanzo. Era desesperante

¿Abrir el blog fue un modo de desahogarse?
Yo sentía que tenía algo que decir pero no sabía qué. Además, durante mi descanso, la empresa en la que trabajaba quebró, así que encima estaba en la calle. Era verano de 2007 y todas mis amigas trabajaban de lunes a viernes y el fin de semana al sur, mientras yo debía quedarme en casa. Así que abrí el blog y empecé a escribir sobre lo que me sucedía. No se si fue por desahogo pero necesitaba hacerlo.

¿Por qué Serendipity?¿Qué significa?
Siempre me gustó la palabra, me parece súper armoniosa, por eso era mi contraseña en todo, hasta mi nick en el Messenger. En español es serendipia y significa “encontrar lo que no estabas buscando”, y en cierto modo eso fue lo que me pasó.

¿No buscaste convertirte en fashion blogger?
¡Para nada! En realidad los culpables son los lectores. (risas)

¿Quiere decir que los lectores hicieron que tu blog personal se convierta en uno de moda?
Un día me provocó escribir sobre mis prendas y accesorios favoritos para el verano y sin querer empezaron a llegarme comentarios diciéndome que les había encantado. Luego llegaron más pero esta vez preguntándome qué ropa podrían usar para un compromiso específico. Como tenía mucho tiempo libre, navegaba en Internet y les respondía con varias opciones. Así empezó todo y aquí sigo hasta ahora.

¿Te sorprendió tanto éxito de golpe?
De hecho me sorprendió. Yo estaba súper entusiasmada. Me pasaba horas frente a la computadora respondiendo correos y sin embargo ahora ya no me doy abasto. Tendría que dedicarme solo a esto, pero después ¿cómo compro mis zapatos? (risas)

¿Es muy absorbente?
No se si absorbente, pero hay que dedicarle tiempo. Este año he podido conseguir mi primera publicidad pagada en la página. Yo hago prácticamente un trabajo de Personal Shopper, solo que lo hago por Internet y gratis. Si por cada persona que visita la Web (y eso que no te estoy mencionando vista de página) yo ganara un dólar, viviría tranquila. O sea, si yo voy a pasarme todo un sábado sentada frente a la computadora respondiendo, lo hago de corazón, pero son horas que a mi no me regalan. Entonces la idea es que ese gasto lo cubran las publicidades.

Lo bueno y lo malo

¿Qué beneficios te ha traído?
Muchísimos. Yo me hice la firme promesa de no volver a trabajar en oficina y lo he conseguido. También logré trabajar con Gerardo Privat que llegó a contactarme por el mismo blog. ¡Imagínate!, si a mi me emocionaba que diez personas me leyeran, el hecho que entre esas diez haya uno vinculado al mundo de la moda y encima se interesara en trabajar conmigo fue grandioso.

¿Hoy tu mundo es la moda?
Siempre me ha gustado, pero el poder ocuparse hoy de ello es como un sueño. Ahora hago asesorías para diseños de páginas Web, asesorías de imagen, algunas editoriales y colaboro con otros blogs. Por ejemplo era un pecado que el Perú Moda no tuviese página Web, porque toda la gente que fue a la feria y recolectaba tarjetas de todos los expositores, una vez en su casa con mas tranquilidad querría ver quienes son o que ofrecen los de dichas tarjetas, ¿y dónde sería el primer lugar donde buscarían? Pues Internet. Por eso yo me ofrecí e hice la página Web del Perú Moda de este año. Era un daño enorme que no existiese.

Si bien ahora tu página habla de ropa, no has dejado del todo su lado personal donde además te luces con un estilo bastante sincero y desenfadado
Yo escribo como hablo. Te mentiría si te digo que en el colegio yo era la que amaba leer y escribir. Yo solo con VOGUE y Vanidades, nada más. Incluso recuerdo que yo de chica lo que quería era ser actriz de telenovelas. Irme a Televisa San Ángel y ser qué se yo, la próxima Thalía.

Así como hay mucha gente que te sigue también tienes algunos que no simpatizan mucho con tu estilo y tu forma de ver la moda
Pero bueno, nadie es moneda de oro para gustarle a todos. ¡Qué aburrido sería!

¿No te afectan los comentarios negativos?
Cuando me llegó el primer comentario malicioso si me dolió un poco y me dije algo así como “¿por qué no me quieren?” (finge llorar). Pero con el tiempo vas aprendiendo. Lo que si no entiendo es como hay gente que tiene una idea preconcebida de mí sin conocerme. ¿Cuántos de aquellos que escriben un comentario en mala onda se han tomado la molestia de sentarse a tomar un café conmigo y después sacar conclusiones? Ninguno. Pero en fin, es parte de esto. Como me dijo una vez mi enamorado, cuando hablas de algo en forma pública o apareces en una entrevista opinando de algo te expones a la crítica, y hay que ser consecuentes con ello.

¿Qué opinas del resto de webs del mismo rubro en nuestro medio?
Que los beneficiados son los lectores porque tienen más opciones. Eso es genial. Hay algunos, pocos felizmente, que a veces pretenden crear una rivalidad entre unos y otros, lo que es para mi un sin sentido total. Es mas, yo creo que entre nosotros mismos deberíamos apoyarnos, porque ninguno hemos descubierto la pólvora, ni hemos descubierto dar consejos, ni organizar concursos. Lo importante es que le brindemos al lector más información y que él decida.

Se cree que es un tema netamente femenino…
¡Mentira! Mira, no se exactamente que porcentaje de mi lectoría es masculino. Pero por los correos que me envían yo me atrevería a decir que un treinta o cuarenta por ciento son hombres, y eso es un montón, lo que pasa es que les cuesta más trabajo aceptarlo.

¿Los peruanos nos vestimos bien?
No. Estamos aprendiendo, lo estamos intentando, pero nos falta muchísimo. No tenemos un mercado de la moda. Recién tenemos dos revistas dedicadas a ella, un programa de televisión por cable. Recién nos están inculcando que moda es algo más que los catálogos de las tiendas por departamento, entonces no podemos pretender y no nos debemos ofender si nos dicen que no nos sabemos vestir.

Perú Fashion

¿Qué nos hace falta para ser un país que produzca moda y genere tendencia?
El Perú se ha convertido en un país textil. Tenemos las maquinas, materia prima, mano de obra y buen precio para esa mano de obra, pero no somos un país de moda. Aún así creo que si se puede. Estamos empezando y se puede mejorar. No somos Nueva York o París, pero podemos avanzar al nivel de un Colombia Moda que lamentablemente esta ahora encima de nosotros. Respecto a lo de generar tendencia olvídate, estamos a cincuenta años de generarla.

¿No es una visión muy pesimista?
Es que el tema es más complejo de lo que se cree. Influyen factores económicos, sociales, culturales y hasta políticos. Tendríamos que dejar de ser un país tercermundista y cambiar el chip. La moda sale de la calle. En los países desarrollados, las grandes compañías tienen los llamados cazadores de tendencia, que se dedican únicamente a salir a la calle y observar a la gente.

Parece el trabajo ideal
Es un concepto fascinante, y consiste en tomar parte de lo cotidiano para producir moda. Por ejemplo, el año pasado las pasarelas estuvieron repletas de excesos. Todo enorme, muy llamativo y fue porque al estar en época de crisis, los diseñadores no quisieron ver el mundo y tomaron como válvula de escape la moda. El resultado fueron colecciones excesivas. De lo grande mas grande aún. Sin embargo este año ha sido un retorno al minimalismo, porque se dieron cuenta que debían volver a ver hacia fuera, ver la realidad, lo que la gente quiere y puede usar, entonces todo ha sido más simple, más sencillo.

¿Crees que en Perú tenemos la capacidad?
Creo que si, pero hay que trabajar duro. Debe haber oferta y demanda. No solo basta con tener un buen producto sino también debe haber gente dispuesta a pagar. No es lo mismo comprar un polo de treinta y cinco soles de una tienda que lo mando a hacer a la China, que el chico que mando a hacer su lote aquí con una costurera en un taller pequeño y que por lo tanto te va a costar el doble. Si uno quiere respaldar al diseñador nacional va a tener que estar dispuesto a pagar ese doble.

¿Pero ves que hay futuro? ¿Qué tan buenos diseñadores tenemos?
Estamos creciendo, hay una oferta de diseñadores nuevos, marcas jóvenes que antes no teníamos. Pero pienso también que deben ampliar la mente y ver mas allá de la ropa de diario o el vestidito discotequero. Hacer una propuesta mas completa. Pero para exigir eso hay que tener buenas escuelas y luego sitios para practicar. Un egresado de St Martin’s en Londres empieza como practicante en el taller de Fendi y está años allí y luego salta a grandes. Es decir, no solo salen de grandes escuelas sino que trabajan ya con grandes marcas. Tú aquí terminaste tus tres años y ¿dónde vas a ir a trabajar? Nadie nace sabiendo. El día que un Galliano aparezca porque simplemente alguien lo parió, igual no estaría acá sino en otro lado porque aquí no hay mercado para un John Galliano.

Eso respecto a los nuevos, pero ¿qué sucede con los que ya llevan una carrera de años en nuestro medio?
Es una pena que teniendo pasarela y la posibilidad de ir a un prêt à porter de París sigan presentado lo mismo y el nombre lo tengan solo para promperú. Hay que darle poco a poco más espacio a los jóvenes.

Hay gente que piensa que la moda es una banalidad
Pues en buena onda que revisen sus vidas, porque todos los días tienen que vestirse.

Sustentan que hay cosas mas importantes de que ocuparse…
Cuando yo era niña mi madre iba todos los días a recogerme al colegio, y siempre estaba perfectamente arreglada. Todas mis amigas la adoraban y yo era la más orgullosa. Es nuestro deber vernos bien, es algo que te ayuda en tu trabajo, en tus estudios. Definitivamente lo que tienes en el cerebro es lo más importante pero no es lo primero que la gente ve, y cuántos puntos más puedes ganar si eres inteligente y siempre estas bien puesto. Con que satisfacción empiezas el día cuando antes de salir te ves al espejo y dices: “me veo bien”. Te da más confianza, más seguridad. Uno viene al mundo con un solo cuerpo ¿por qué no mantenerlo lo mejor posible? Lamentablemente no hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión.

¿Todo entra por los ojos?
No es que todo entre por los ojos, no tiene nada que ver con ser flaca o ser bonito. Tú puedes ser muy inteligente y el mas capaz, pero si no lo proyectas nadie va a querer descubrir cuánto lo eres realmente.

¿Cuál es el balance de estos tres años en la Web?
Sumamente positivo, he aprendido mucho y no lo cambiaría por nada. Si hubiese hecho esto a los veinte años otra sería la historia. Ha sido mi mejor terapia. Soy una chica normal como tantas, así que si yo pude creo que cualquiera puede hacerlo. Es cuestión de confiar en uno mismo y arriesgarse.


Fotografías: Bélami Cárdenas M. http://belamifoto.blogspot.com
Diseño de versión impresa: Renzo Gutiérrez


Una vez más mil gracias a Vanessa por su disposición y esa buena onda tan contagiante. Y a la vez gracias a quienes me ayudaron a que el trabajo salga genial. Gracias Bélami y a Renzo ;)

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