viernes, 12 de febrero de 2010

Carta descabellada

Querido ratón Miguelito:

Caray, cuánto tiempo sin saber el uno del otro. No quiero pensar que el queso se te ha subido a la cabeza ahora que eres toda una estrella con dos películas en tu haber, cintas dicho sea de paso que hasta ahora no he visto; pero es que tú me conoces, sabes que desde chiquito a mi eso de la fantasía de lejitos nomás, que lo máximo que pude aguantar fue 101 Dálmatas y a Simba con su manchita, así que no me sacaras en cara el haber preferido quedarme en mi cama leyendo “Muerte en el Pentagonito” en lugar de colocar mis huesitos en alguna butaca limeña para ver tu último trabajo.

Pero bueno orejón ingrato, además de tus pelas, ¿qué ha sido de ti?, las cosas han cambiado mucho desde tus últimos centavos bajo la almohada ¿Sigues con el negocio? Por ahí me pasaron el talán que lo abandonaste porque te salía mas rentable retratar tu chamba en el cine. Bueno, imagino que la edad ya pesa y tenías que buscar un modo de jubilación. Solo estoy en desacuerdo con dos cosillas. Primero que no te hayan buscado un nombre de batalla y hayan reutilizado el manoseadísimo “Ratón Pérez”. Sí, ya se que la leyenda y la tradición pesan, pero recordaras que a mi tu apellido me llegaba a la pezuña izquierda, para mi siempre fuiste Miguelito, no se por qué, ya que nunca me confirmaste si así figurabas en tu DNI. (bueno, libreta electoral de tres cuerpos en aquel entonces). Y lo segundo que no me parece de estas tus nuevas aventuras cinematográficas, son los arreglitos a los que te has sometido con toda la onda digital. No te pases Miguelito, en todos los posters de los cines te veo super reencauchado, no seas conchán. ¿Tú no datas de finales del XIX?, mira a tu compadre Mickey, tan regio que se veía en blanco y negro, y ahora esta irreconocible ganándose los frijoles todo maricón con sus payasadas en Orlando, y tanta cirugía no ha hecho sino aumentar los rumores de que Minnie toda la vida fue pura pantalla. Mi querido Miguelito, hay que envejecer con dignidad.

Y es precisamente por esto último que te escribo añorado causita. Sabes que a estas alturas rebaso la veintena y al paso que vamos la base tres esta mas cerca de lo que mi ego quisiera (esto último porsiaca que quede entre tú y yo Miguelin, porque para el resto yo apenas he llegado a la mayoría de edad, aunque no se por qué extraña razón se ríen en mis narices cada vez que lo digo), en fin, el caso es que sabes tú, mas que nadie, que yo me he amado desde que no le llegaba ni a la cintura a mi vieja. Que cada vez que estaba delante de un espejo ardía en deseos de pasarme al otro equipo solo para chaparme al muchacho del reflejo. Que a mi los complejos físicos y su consecuente arrochamiento me llegaron toda la vida al cogote (bien sinvergüenza yo). Pero es que ya pues, ¿acaso no es de lo mas bonito quererse tal y como uno es?, y lo sabes tú que por gajes del oficio me has visto hasta desmuelado. Pero si ahora te escribo estas líneas (de carácter confidencial), es porque precisamente ahora, a estas alturas del partido mira tú, hay algo que empieza a preocuparme.

Ay querido Miguelito, agárrate ah. Yo, tu pata, tu causa, tu brother, tu batería (hay que actualizarnos con las jergas) el buen Ginnin, el langaruto (según mi madre), el hijote (según mi papá en alusión al flacuchento del Quijote), el cabeza de dedo (según la people de primaria), el cara de cárcel (según la de secundaria), Gooffy (según la universidad), YO!... me estoy quedando pelado U_U

A que te has quedado frío, pues así me quede yo hace casi un año cuando empezó a emigrar de mi cabeza el primer batallón de pelitos. No te voy a negar que al principio quede mas estupefacto que frente a la tele aquella noche del 92’ con el “que Dios nos ayude” de Hurtado Miller; pero como decía mas arriba, el shock no iba tanto por la aparición de un nuevo pretexto para recordarme mi tan particular desproporción física, sino porque yo mismo me imagine de mil formas, pero nunca sin melena.

Y es que hasta ahora lo pienso y repienso y no llego a entenderlo alucina. ¡Pero si yo soy mas peludo que el oso Yogui! ¿Por qué la madrecita Naturaleza (vieja de michi) me ha puesto pelos hasta en los lugares mas increíbles (que no pienso mencionar porque estamos en horario de protección al menor) y osa dejarme ahora con la cabeza hecha un foco? No hay derecho Miguelito. ¿No se te hace raro? En mi familia no hay ni un solo pelao’. Cuando salí disparado de la panza de mi ma’, lo hice con el triple de pelusa que cualquier otro recién llegado. Cuando gateaba, eran más los resortes de mi cabeza que los granos de azúcar que conseguíamos en el primer gobierno del APRA. Cuando empezaba a caminar, el volumen de mi peluca crecía al mismo ritmo que las cifras de hiperinflación provocadas por el chancho de Alan. Cuando asistía a la primera etapa de mi vida escolar traje de vuelta el african look y cuando empezaba el nuevo milenio la monada de querer usar como la mayoría raya al medio, me hizo parecer mas una escobilla lavawater que un puber guapetón. ¿Cómo nos explicamos entonces que hoy, a finales de década y siendo aun relativamente joven, mis cabellitos me estén abandonando como alcaldes del PPC?

Dicen que las causas son muchas, pero vamos, yo no me trago ninguna, ni las mas comprobadas científicamente. La mas convincente, por decirlo de algún modo, es aquella que le echa el pato al exceso de andrógenos u hormonas masculinas. O sea Miguelito, corrígeme si me equivoco ¿mientras mas pelado estés, mas macho eres?, ah mira tú, ¿crees que soy un buen ejemplo para comprobar esa teoría? Debo entender entonces que mientras menos hormonas en el organismo, uno tiene mas cabello. O sea, vuélveme a corregir Miguelín ¿la mujer mientras mas peluda sea, es mas femenina? Mmm, en fin no me hagas caso, que tú ya sabes que yo de medicina entiendo lo que Alan de economía.

Digamos que mejor voy haciéndome la idea que de aquí a un par de años, Gianmarco y yo pareceremos hermanitos, así que vamos a ver que de bueno (porque algo debe tener) tiene el ser calvo. A ver, según google, te ahorras un montón en peluquería, peines y shampús, pero digo yo, todo lo que ahorre se me ira en bloqueadores y sombreritos para proteger la maceta en verano, no quiero ni imaginar lo que debe ser una insolación en la pelada. Otro beneficio, al evitar el peinarse se ahorra dos minutos y medio diarios, ah manya, lo que en cincuenta años nos da aproximadamente 31 días, o sea que tenemos un mes extra para hacer cosas que David Bisbal, el machete de Laura Bozzo o los mocosos de Adamo jamás podrán hacer. Otro, pues si me cae un chicle en la cabeza, resbala. No me daré cuenta ni me traumaré al salir la primera cana También un calvito siempre es mas ubicable, y si encima tienes un tamañito como el mio (no es que sea muy alto tampoco) pues mejor aun. Mmm, a ver sigo buscando… JA! esta me encantó: “te tatuas la cabeza y te encuentras en google earth”. No te toman el pelo tan fácil, y bueno, la clásica, ya que nos repiten hasta el hartazgo que la alopecia esta relacionada con los andrógenos, es decir hablando en cristiano con la testosterona, los calvos tienen un vigor sexual del carajo. Empiezo a emocionarme.

En fin, pues para no abandonar la filosofía que me acompaña desde mocoso, a seguirse queriendo como uno es, con todo y errores de fábrica. Desde ya voy intuyendo los nuevos sustantivos que reemplazaran al “Ginno” cuando de referirse a mi se trate. Cabeza de foco, frente de estadio, mente brillante, huevo duro, cabeza de melón, cocoliso, gasolina (cada vez mas cara), y ahora que esta tan de moda: pelado cabeza de p…

Ya he perdido la cuenta de todas las cosas (salvo pintarla) que me he hecho en la cabeza y me queda el orgullo de saber que somos pocos los que teniendo el tipo y la cantidad de cabello que tengo (o tuve) lo lucimos importándonos un rabanito lo que nos digan. Pues habrá que tener el mismo sentimiento alpinchista para lucir la pelada.

Y a todo esto mi querido Miguelito, te estarás preguntando si es que te escribo después de tantos años solo para contarte mis novedades capilares. Pues acá entre nos, hasta antes que mi señor padre me desencantará con aquello de que tú y Papa Noel no existían, lo cierto es que nos fue bastante bien con eso del trueque de plata por dientes. Dime Ratón Miguelito, ¿la vaina funciona también con pelos?

Tu choche de infancia que pese a todo extraña y recuerda con una sonrisa aquellos tiempos

Ginno

14 comentarios:

Anónimo dijo...

No existe??... papa noel y el raton, no existen?? oh vamos ginno tu sabes que u padre ha mntido jiji!!
por otro ldo no esta nada mal recordar a los amigos de la infancia, hasta otra ''chinchon'' =)

yuli

Caƒeιnomana® dijo...

La de Papa Noel nunca me la crei, yo veia de reojito como mi viejo ponia los regalos debajo del arbol.

Pero Miguelito es alguien en kien siempre crei, y ke pienso hacerles la 'maldad' a mis hijos de ke tmb crean jijiji


PD: No me imagino a alguien de cabellos rizados kedandose calvo xD

eMiLy dijo...

ahhh, me gustó la cartita!! xD
q loco eso de kedarse calvito... pero felizmente probaste varios looks con tu cabello xD, por lo q entendi.
y ahora kieres sacar provecho con el truequee de cabellos jajajaj =P
pero q weno q te llegue al piii, pirii jajaja =P

Saludooss

Ronald.ChicoLunar dijo...

Jajaja, le hablas a un raton?
Que genial, no se porque nunca crei en esas cosas.

En mi corta o mediana vida, nunca crei en nada.

Mis padres no tenian tiempo para hacerme creer en cuentillos, y no los culpo, mas bien les gradesco.

Los tiempos cambian, naci pegado al computador.
Saludos...

El baúl de Ricardo dijo...

grandes momentos de infancia...yo si crei en esas cosas..es lo que mas añoro en aquellas epocas...la inocencia. ahora ya todo se fue al carajo.

Elmo Nofeo dijo...

Para esos casos es bueno la resina(ción) usada en grandes cantidades mañana, tarde y noche.

Fiore dijo...

Yo sorprendí a mi mamá poniendome platita debajo de mi almohada y sacando mi diente, me dio pena... bu :(

bsos de esposa primeriza y Recién casada

Cuchío dijo...

Me vas a perdonar, pero por motivos de fuerza mayor no pude seguir leyendo después de "¿Por qué la madrecita Naturaleza (vieja de mixi) me ha puesto pelos hasta en los lugares mas increíbles (que no pienso mencionar porque estamos en horario de protector al menor)..."
El cuidado de mi susceptibilidad ante todo.

Maxito dijo...

¿Me puedes creer que yo crecí sin saber quien 'cha era ese personaje? Creo que mis padres nunca impulsaron mucho mi infancia...

Elyam dijo...

DAMN... Estas loco Ginninho.

Ric dijo...

Yo siempre supe que mi Raton, mi Papa Noel y esas cosas, era mi padre...

Deacuerdo con lo de arriba, estas mas loco que un pedazo de queso.

Carlos Alberto Zaga Tercero dijo...

mientras menos pelo màs macho... bueno, estoy seguro que algùn dìa nos aclararàs esa "situaciòn" en un post XD

Que bueno que (ya) no te hagas bolas con ese tema

Un fuerte abrazo

C r i s ø dijo...

Me gusto.

Aunque yo no se quién mierda es o era el ratón Miguelito XD

Csar dijo...

Me gustó, pero no te desinfles al final. Dale más fuerte, como la canción. Paja, casi casi, sexo.

otras mas...

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