martes, 29 de diciembre de 2009

¿Quién extrañará el 2009?

Y dice así:

00:00 horas del 1 de enero y doy los primeros ¡Feliz 2009! a la gente que me acompaña en la cola del DT del sur. Vaya inicio. Mientras, en Lima, una zamba Magaly con el tinte recién aplicadito abandona horas antes Santa Mónica ante la algarabía de todos los panelistas de Laura Bozzo. Bush y Alan se reparten abacho y becho durante la proclamación del TLC y Doña Ingrid Suárez candidata a contralora sale de una patada en el rabo del escenario político al descubrirse que fraguó documentación sobre sus estudios para hacerse con el cargo. Maestri refuerza Cristal, Ñol refuerza la U, y el Monumental tiene el roche de su vida con el apagón de la noche crema. Indignación de gallinero... pero todo con cariño.

Primero de febrero de 2009 y Federer moquea en plena premiación del Abierto de Australia cuando le entregan el trofeo al buen Rafita Nadal. La bronceadísima familia Obama se chanta en la Casa Blanca por los próximos cuatro años y doña Hillary recibe el premio consuelo de la secretaría de estado gringa. A unos cuantos kilómetros, Jennifer se hace la pichi al encontrarse frente a frente con Angelina en el mismo teatro donde mi estimada Penélope vestida de cortina, recibe su primer Oscar con un discurso emotivo pero incomparable a la cantada de mi Magalicita Solier con una Claudia Llosa emocionada en Berlín. Los Backstreetboys (que de boys ya no tienen ni los suspensores) sueltan gallos en Lima. Gise le dice bye bye a Carmona y Kina hola hola al cinturón de campeona mundial tras regalarle un palizón a Mauren Shea. Y un poco mas allacito, Cris Brown se emociona con la Malpartida y malparte a sopapos a la mongaza de Rihanna. Pero todo con cariño.

Marzito, mes cumpleañero aparece y con él dos mocosas no reconocidas al aprista Edgard Nuñez. Perú se akinkona y presenta su Memoria a la Haya por el diferendo marítimo con Chile. Magaly se cae de poto en retorno televisivo mientras una Marisol ingenua salta en una pata tras salir los papeles de su divorcio con el zorro. Álvaro Ugaz se alucina meteoro y se estrella en la panamericana sur dejándonos sin una de las carreras periodísticas mas prometedoras del medio, al mismo tiempo en Londres la ex gran hermana Jane Goody, muere no sin antes cobrar para sus retoños, la millonada por la que vendió su televisada agonía. Jacko anuncia cincuentena de conciertos, y Marc Anthony cumple pero no iguala el conciertón de Iron Maiden en el Nacional. Envidia portorriqueña... pero todo con cariño.

Abril manda a Fujimori con sus orientales huesitos a la cárcel 25 años por computarse Terminator con La Cantuta y Barrios Altos. El congreso, en tres funciones tres, aprueba la libre disponibilidad de CTS y en maratónica negociación con chifa de por medio se aprueba nuevo TLC con China. ER sin Clooney llega a su fin, justo cuando se aumenta a 4 la alerta por la gripe del chanchito, que con el nombre oficial de A1H1, empieza a jalarse a la otra a cuanto mexicano se cruza en su camino. B52 arma el tono ochentero, la Estefan el caribeño, Oasis cumple el sueño de miles y Kiss desata la histeria con sus temones y sus tabas de Chabuca; mientras Meier le saca cachita a su ex con la jovencita y menos arrugada Génesis…pero todo con cariño.

En Mayo, la agremiación de futbolistas hace pataleta y amenaza con no jugar mas por la sele hasta que papá Burga retire su maloliente trasero del sillón de la FPF. El Barza se alza con la liga de campeones, la copa del rey y la española, y genera la envidia de aquellos que disputan esa payasada denominada copa cable mágico. Se da a conocer importante testimonio que denuncia que Sendero Luminoso tiene la concha de utilizar niños en el VRAE. El impresentable Padrecito Alberto es ampayado en pose mañosona con su amante y le provoca un patatuz a Benedicto, confesando en televisión su deseo de matrimoniarse. Los zambitos Jonas Brothers dan dos conciertos a la nueva generación de cholitas aguantadas y sale a la luz el primer encontrón de Gise y Magaly con su respectivo picatodo…pero todo con cariño.

Junio mes de la banderita y desde este año mes del Baguazo. 34 muertos entre policias, civíles y uno que otro revoltoso, tras el operativo de despeje del Km 202 de la carretera Belaúnde Terry. Pizango pide asilo en Nicaragua y el gabinete se lava pilatónicamente las manos. La Sunat hace el chiste del mes y asume la administración de Panamericana para abandonarla días después y dejarla nuevamente en manos de los vástagos de Shutz. ¿Y Genaro? ¡Págame Genaro! El Real Madrid da una cachetada a los flaquitos africanos y ficha por 144 milloncitos a Cristiano Ronaldo, para que junto a Kaká sean la envidia de toda delantera europea. Nos deja Alberto Andrade, mi tío Amador Ballumbrosio, y en un día apocalíptico estira la pata Farrah Faucett, se la hacen estirar a Alicia Delgado y nos hacen creer que la estiró Michael Jackson. (la de Michaelsito no me la trago) Y la Kina Dinamita repleta el Dibós para descuajeringar a malcriadísima Halana Dos Santos…pero todo con cariño.

Julio, somos libres seámoslo siempre, parece cantar Yehude Simon mientras deja el fajín de premier para que se lo ajuste hasta la fecha Velásquez Quesquén. Luis Carranza da el campanazo de honor en la bolsa de Nueva York y de un campanazo también mandan de regreso a Rómulo León con todo y racumín a prisión. Claudio Pizarro declara en la DIRANDRO por el chongazo de Image y de pasadita se le investiga por supuestos vínculos con narcotraficantes. El vóley femenino vive un año de la patada clasificándose al mundial de mayores y la versión de jotitas de esta disciplina se queda con el 6to lugar en el mundial de Tailandia. Federer se reivindica y campeona en Wimbledon. Con huachafísimo ataúd y condenable sobrexpocisión de sus hijos, se le dice chaucito (supuestamente) a Michael Jackson. Se va Miky Rospigliosi y asesinan a Marco Antonio (y es que el que con niño se acuesta)…Gisela incursiona en el cine siendo su actuación felicitada y lapidada…pero todo con cariño.

Agosto mes de circos, y el primero se monta en ATV con los lengüetazos de Álamo Pérez Luna y la unineuronal Jessica Tapia, el siguiente en frecuencia latina con el té de tías telefónico entre la Medina y la Valcárcel; y el tercero vía microondas entre la urraca y una jauría española digna de zoológico por obra y gracia de Mónica Hoyos…¿quién??? eso mismo me sigo preguntando yo. Ataque Narcoterrorista en Ayacucho cobra la vida de tres oficiales y para las antenitas de vinil al gobierno por un posible rebrote subversivo. Nos cae Lucy Liu en visita solidaria y los Gallagher se mandan al carajo, poniéndole fin a Oasis (porque nunca será lo mismo) Y en lo mejor que sin duda ha hecho durante su gobierno, Rafael Correa saca de la televisión ecuatoriana a Laura Bozzo tildando a su programa de PORQUERÍA…pero todo con cariño.

Setiembre, virgen de las Mercedes patrona de los reclusos, deberías llevarte a los hijos de su madre que se bajaron un helicóptero de la FAP en el VRAE, francotiradores terroristas que arrancaban así la vida a dos oficiales encargados de trasladar heridos de dicha zona. Francis Allison deja con roche el Ministerio de Vivienda mientras Juanes arma la de San Quintín en La Habana con su dichoso concierto por la Paz. Juan Martín del Potro se lleva el US Open y Charly García canta en Lima como siempre y como nunca, porque Charly es Charly. En noche mágica mi tío Plácido Domingo da cátedra en el Monumental. Tras hacerla larga y luchando lo que tenia que luchar, Patrick Swayze se quita del planeta para encontrarse con Miryam Fefer, que o bien esta que se revuelca o esta que se mata de la risa con el carnaval que se ha armado por su asesinato. Liliana Castro y Eva Bracamonte son encerradas y el figuretti hermanito de ésta última pasea su insoportable humanidad por cuanto programa televisivo esta dispuesto a aguantar su repetitivo y aburridísimo discurso. Y a Romansito Polansky le cae la tombería en Zurich por aquel famoso delito que arrastra desde 1977, cuando supuestamente tuvo sexo con chibola de 13 años…pero todo con cariño.

Octubre. El Señor de los Milagros vaga en Lima, y en Río de Janeiro los cariocas bailan samba en una pata tras ser elegidos anfitriones de las olimpiadas del 2016. Jenson Button se corona como el papirriqui de la Fórmula 1 y Depeche Mode hace historia con su presentación en Lima. Elinor Ostrom se convierte en la primera descendiente de Eva en ganar el Nobel de Economía gracias a sus magistrales teorías sobre la gestión de propiedad pública, algo que le vendría bien revisar a Susitan Hoefken, aunque aquí entre nos no me convenza ser ella la del dichoso pulmón con patas. Madonna y la cosa esa apodada Lady Gaga se agarran de las mechas en armadísima bronca para la tele gringa. Bolón y su manchita de desadaptados mandan a la otra a Paola Vargas y se desata una campaña de rechazo total a la violencia “barrabravística”. Nos abandona mi tía Meche Sosa y en fila india la sigue el Zambo Cavero, a quien le hicieron el funeral mas ridículo que se pudo hacer a alguien que no merecía tamaña huachafería, digna únicamente de Alan García. Pero en fin…todo con cariño.

Noviembre, y se arma la jarana en el callejón Perú-Chile. Por un lado Don Alan exagera hasta el absurdo el lío del espionaje y del otro doña Michelle se pica, se enroncha y se retuerce, pero aun así muestra una actitud mas lógica que la de Mr. García. Ariza se arrepiente, se ratifica y se vuelve a arrepentir, e igualito no sale ni saldrá. Juan Vargas la hace linda en Italia y Tania Libertad la hace linda en Las Vegas tras recibir un Grammy a toda su carrera. Alas Peruanas con su payasito rector arma escandalón con congresistas, ministros y vocales; como quien dice los tres poderes en un mismo costal. The Killers engalana ATE y Metallica colapsa teleticket con el anuncio de concierto para el 2010. Abuelito Steven Tayler y Joe Perry tienen chimbomba reconciliación y confirman que hay Aerosmith para rato. Los Cori ganan título para el Perucito pero en desubicadas declaraciones reclaman los laureles deportivos y sus nombrecitos en el nacional. Y se descubre por fin la clase de personaje que ostenta ese inmerecido título de Señora Ley. ¿Alguien dijo una lavadita de pies por Venecia? Tranqui Doña Charito…todo con cariño.

Y diciembre, vamos pastores vamos, vamos a arrodillarnos ante Messi que se convierte en el primer gaucho en ganar el balón de oro de la FIFA, la U se lleva el campeonato nacional y Kina, (otra vez Kina) le da de alma a otra igualada que pretende arrancarle su correita. Líderes mundiales se reúnen en Copenhague para hacernos creer que el cambio climático esta en sus regordetas agendas, pero la reunioncilla termina sin conclusiones satisfactorias. Alan se toma muy en serio su figura y alucinándose Papa Noel, regala inexplicable indulto a “enfermito” José Enrique Crousillat, que una vez enterado del obsequio se paró en one de su cama. ¡Milagro navideño hermanos! En su decisión mas ridícula e ilógica, el Instituto Nobel Noruego entrega el Nobel de la Paz a un cachaciento (y bien conchán) Barack Obama, cosas del Orinoco. Y como cereza de la tarta, Doña Mechita Aráoz, se convierte en la primera mujer en desparramarse en la oficina principal del Ministerio de Economía y de pasadita también en el primer títere de este gobierno en dicho despacho. Farra fiscal y palmas compañeros.

En fin, que nuestro 2009 se nos va con la sensación de haber sido mas que un buen año, uno muy pintoresco. Lo que es yo, deseo desde el fondo de mis adentros, que el que le toma la posta sea uno muchísimo mejor, porque ya va siendo hora caracho, así tenga que ponerme mi calzoncillo amarillo, atragantarme de uvas, correr con maletas y hacerme baños de florecimiento con Susy Diaz; todo vale por sentir que iniciamos una nueva etapa…al fin y al cabo ese es el chiste. ¿Qué nos queda?

¡Feliz Año nuevo a todos! y ya que estamos en confianza, ¿alguna otra cosita para el que viene?. Yo sí. Por favorcito que me regale otra imagen como la de mas abajo. Mi querido 2010, te lo agradecería muchísimo. No te enojes Benedictín, total…todo con cariño xD


domingo, 20 de diciembre de 2009

El amor en los tiempos de Vampiros

Juro por la Sarita que lo intenté. Teniendo en cuenta que últimamente llevarme al cine resulta mas difícil al hecho de que Britney logre entonar de forma magistral el happy birthday, me aventuré a aceptar la invitación de una excitadísima amiga mía para ahogarme en coca cola y atragantarme en pop corn viendo lo que para ella y media manchita adolescente del planeta consideran la pela del año, es mas, de sus vidas: Luna Nueva.

Como a mi eso de ver adaptaciones sin leer antes el libro o ver las primeras partes es el equivalente a un pecado mortal, empecé a informarme una semana previa a la invitación (porque conmigo todo es con antelación), de que iba exactamente este dichoso fenómeno taquillero y literario. Pues bien, aguanté solo las diez primeras páginas del libro y los cinco primeros minutos de cada conversación de gente que gracias a Stephenie Meyer ahora ven vampiros hasta en la sopa.

Bah!, total, por algo debe tener tanto éxito, me dije mientras devolvía los libros (originales) y el dvd (lástima que no pueda decir lo mismo) que tuvieron a bien prestarme con el ferviente deseo de que me vuelva un hincha mas de la barra brava que hoy en día adora a la Meyer, como en su día algunos otros le prendieron velitas a J.K. Rowling.

Lo primero que me sorprendió, es que pese a haber pasado ya un tiempito considerable desde el estreno y estando en un cine donde la entrada va de 15 lekas para arriba, la sala estuviese reventando. ¿Por qué? Pues porque es precisamente la gente con chivilines la que abarrota los cines las primeras semanas en que se exhibe una cinta taaaaaan esperada. En fin, mientras que la reacción de mi acompañante (vale decir que realmente era yo quien la acompañaba) me recordaba los mismos nervios que yo tenía cuando esperaba los resultados de mi examen de admisión a San Marcos, empecé a dar una ojeadita a las caras que contaban los minutos para que las luces se apagaran. No se si serían ideas mías, pero podría asegurar que la mitad de la people (promedio 20 años) que estaba chantadaza en sus butacas, ya había visto la película. Y me animaría aun mas en asegurar que no era la segunda vez que lo hacían.

Terminados los trailers de rigor, donde vale rescatar la finalísima entrega de mi querido Shrek, la salita quedo con la iluminación adecuada para repartirse chape a gusto del cliente, y como si se tratase de un concierto, los gritos ciertamente arrechos que empezó a soltar la audiencia llegaron a asustarme.

No terminaba de entender el por qué del griterío cuando traté de concentrarme en la historia, -“ah manya, ella es Bella?”, -“shhhh”, -“ok ok, sorry"…-“A manya es su cumple!, me encantan los tonos de cumple”…-“SHHHH!”. Bah, o sea que me pasaría toda la pelicula sin poder rajar ni comentar ni un carajito de lo que iba sucediendo. Menudo plan.

El caso es señoras y señores, caballeros y caballeras, que no solo me aburrí a morir los veinte primeros minutos sino que me entraron unas ganas desesperantes de salir corriendo al baño más cercano para devolver la mazamorra de canchita y gaseosa que tenía en el estómago. Y es que la pela se presta para tal efecto. Si de por sí la historia es mas fantasiosa que la chamba de los Pistachos, con el guión tan acaramelado que se maneja termina por dar náuseas y confirmar mi sospecha de que el guionista debió salir de algún cubil de televisa o mínimo ser hincha number one de Corín Tellado.

No le encuentro sentido al dizque amor de una manganzonasa como la tal Bella que se la pasa gritando y haciendo pataleta porque al chochera de Batman del tal Edward, se le ocurre hacer el enorme sacrificio de alejarse pese a que siente vampiritos en el estómago cada vez que la ve. Tampoco le encuentro sentido a la ola de orgasmos cinematográficos que ha causado en la población adolescente el chico este Pattinson (que esta semana acabo de enterarme que es un cochinito de la patada. puaj!) con esa pinta de suprema de pollo mal apanada. Así como tampoco le encuentro sentido, que una historia adaptada de un libro tenga como momento mas destacado el medio calateo de un lobo en el armario que tiene ganas de salir…y no precisamente a comerse el barrio, sino a defender cual chapulín colorado a la protagonista y de esa forma dejar babeando a toda la platea con ese torso que (diiice) le ha costado conseguir tras un año enterito a punta de gym y vitaminas… y que aquí entre nos, no es nada del otro mundo.

En fin, si al final me soplé los insoportables mas de cien minutos que dura todo este mamarracho de la gran pantalla, (lleno hasta el hartazgo de poses melodramáticas y actuaciones con mas disfuerzo que talento), fue por no dejar a mi amiga sin alguien a quien jalonearle el pelo cada vez que los dos muchachitos esos aparecían en escena. La peliculita no deja de ser a mi entender (por lo poco que pude o aguante ver) una oda al masoquismo y a la depresión por cojudeces que estoy mas que seguro será muy valorada en la comunidad emo del orbe. Cuando mi compañera de butaca me despertó emocionadísima para salir de la sala, no quedó un solo segundo en el trayecto hasta la calle en que dejase de hablar de lo espectacular que le había resultado. “¿Ya puedes morir tranquila?”-le pregunté inocente. –“Estás huevón?, sin ver las dos que faltan…JAMÁS!”

Si me he animado a plasmar la experiencia es porque ayer vi, bastante atrasadita, “El amor en los tiempos del cólera”, adaptación del libro de nuestro querido Gabo que es tan melosa como la de la pandilla de Sara Hellen, pero que a comparación de ésta resulta una exquisitez.

Como dije líneas arriba, mandato divino el mío el comerme un libro antes de ver su versión fílmica, y éste me enamoró como hace mucho no lo hacía ningún otro. Una historia con un protagonista más estúpido de lo que cualquiera imaginaría pero con una estupidez que conmueve a cualquiera (si me conmovió a mi A LU CI NA)

Como toda cinta que viene de una obra famosa (mas si es de Gabriel), faltan un hueeeevo de detalles, pero aun así no deja de ser un placer a la vista y una confirmación de lo mal valorado que puede ser un trabajo impecable. Y es que mi cerebrito no concluye por qué la nueva generación de descendientes de Drácula ha tenido el quíntuple (y hasta mas) de éxito que la adaptación de la historia de García Márquez, que en términos de taquilla e incluso en crítica fue considerada un fracaso.

Para mí, altamente recomendable (y miren que yo no suelo recomendar nada), el libro es una maravilla y la película no se le iguala pero cumple de manera mas que aceptable. Prefiero mil veces a la bellísima Giovanna Mezzogiorno, que a la desabrida y depresiva de Kristen Stewart, y mil veces mas la actuación de un magistral (y feísimo en la pela) Javier Bardem, que a la disforzadícima performance del muerto fresco Robert Pattinson y los pectorales del muchachito Taylor.

Y aun asi me sigo preguntando ¿Por qué no les gustó a los gringos esta historia de amor a la colombiana? ¿Será que no tenía platillos voladores, fines del mundo ni días de la independencia? ¿Será que ninguno de los personajes tenía varita mágica, era superhéroe o era orejón y buscaba anillos? O ¿será que les hacía falta chupar sangre, aullar bajo la luna, quitarse la camisa y pasársela haciendo berrinche por lo imposible de su sangriento idilio? Beto a saber…


domingo, 6 de diciembre de 2009

Sabor a Quilca

Lo dije en el post anterior, Lima es super. Y son lugares como este lo que la hacen "mas super" aun. Crónica que hice hace unos meses para la universidad. Escribir sobre él nunca será tan exitante como recorrerlo una y otra vez.

Entre libros, tragos y vinilos
Un recorrido en palabras por el emblemático jirón Quilca

Si las calles que conforman las selvas de cemento que suelen ser las capitales sudamericanas tuviesen vida, la de Quilca sería sin duda de las más envidiadas. Y es que esta arteria bautizada con nombre de distrito arequipeño ha muerto varias veces pero ha resucitado muchas más. Ha gozado de la fidelidad de minorías soñadoras con convertirse en masas y ha sufrido el olvido de alcaldes que favoreciendo masas han obviado la voz de las minorías. Pero ahí sigue, cediendo el pedazo de aire limeño que le corresponde a quienes tengan algo -bueno o malo da igual-, que gritarle al mundo.

Hablar hoy del centro de Lima ya no es sinónimo de miedo, suciedad o ambulantes. Poner un pie en la Plaza San Martín ya no obliga voltear cada dos pasos a ver si te persigue un grupo de pirañitas. Pararte en ella y mirar aquella estrecha calle entre el gran Teatro Colón y el mítico Hotel Bolívar ya no implica preguntarse si cruzarla o no.

El Teatro Colón es el primero en recibirnos, hay uno en cada capital latinoamericana y eso debería enorgullecernos, pero lo cierto es que su aparente belleza se opaca con su nulo funcionamiento. Mientras en el resto de teatros homónimos del continente durante la década pasada se montaban piezas de renombre internacional, el nuestro fungía de paupérrima sala de cintas pornográficas. Hoy, se encuentra bajo tutela de entidades privadas de las que solo nos queda esperar le devuelvan la majestuosidad que gozó antaño. Esperar a que se repongan en aquel escenario tan importante como el Segura o el añorado Teatro Municipal. Esperar a que su foyer y boleterías se conviertan nuevamente en el preámbulo de mágicas e inolvidables veladas teatrales.


Estar frente al Colón es estar ya en Quilca y primera cuadra es hoy un paseo peatonal repleto de restaurantes. Los hay de todo tipo, para todos los gustos pero lamentablemente no para todos los bolsillos. Así, donde ayer se discutían temas de política y religión, hoy se piden pollos a la brasa y menús ejecutivos. Antes solo bastaba tener poca vergüenza y algo que decir para colocarse en un trozo de asfalto y esperar a que se aproximen los interesados y curiosos para formar improvisados debates que tardaban horas en llegar a su fin. Mucha gente llegó a considerar la primera calle de Quilca como el paraíso de charlatanes y políticos frustrados que lo único que intentaban (y que al parecer satisfacía) era desahogar a través de discursos subidos de tono (pero al fin y al cabo particularmente racionales) sus ideologías y formas de ver e interpretar el mundo de la época. Ahora, no se puede olvidar también que en su peor momento, estos primeros metros de jirón fueron usados como letrina pública y fumadero abierto, refugio de borrachos, niños fans del terokal y colchón de indigentes. Imaginar la fusión de “aromas” nos permite imaginar también cuál podría ser una de las razones para que los expositores de la calle huyeran de ella.
Finalizada la primera cuadra nos cruzamos con Camaná, y es en esta intersección donde se levanta uno de los locales mas emblemáticos no solo del jirón, no solo del centro, sino de toda la ciudad: el Bar Queirolo, símbolo de la Lima culturalmente vagabunda de principios del siglo anterior y que a pesar del tiempo, las humedades y polillas mantiene su encanto intacto. A través de los garrotes de sus grandes ventanales se aprecia una imagen digna de cuadro: la bohemia en su máxima expresión. Intelectuales de barra intercambiando opiniones, ancianos jugando con las mismas cartas y los mismos dados de hace décadas, décadas en las que este rincón capitalino era escenario de las tertulias mas exquisitas en compañía de copas llenas de alcohol. Alcohol cuyas botellas adornan sus viejas paredes, tantas botellas como los años que posee. Sus mesas tienen la particularidad de haber sostenido los vasos de ilustres artistas y escritores como de hijos de vecino que solo entraban en él con el deseo de comer una butifarra y pedir un Chilcano de Pisco. Sin embargo, hoy en día su tradicional prestigio hace al parecer que se permita cierta falta de higiene que en un lugar como este es tan necesaria como el alcoholismo de sus parroquianos.


Salimos del Queirolo y al seguir avanzando con dirección a la avenida Wilson nos encontramos con distintos locales de venta de libros, siendo el más grande y relativamente organizado el denominado Boulevard de la Cultura. Si bien no tiene la extensión del ubicado en el jirón Amazonas (enorme edén de obras y textos), lo que llama la atención es la infinita variedad de publicaciones y precios que se encuentran en él. Los diversos puestos ofrecen material cuyas ediciones son tan antiguas que ostentan la categoría de inubicables hasta que uno se atreve a darse una vuelta por allí. Cada stand tiene su propia identidad y así nos encontramos con alguno donde conviene encontrar lo buscado no por el nombre de la obra sino por el nombre del autor. Kilos y kilos de libros organizados en bolsas plásticas con etiquetas que rezan los grandes nombres de la literatura, filosofía y diversas ciencias en general. Palma, Mariátegui, Vallejo, Freud, Kafka, Shakespeare hasta Bayly y Vargas Llosa conforman la ensalada de papel que se nos ofrece. Publicaciones mensuales o quincenales como la profunda Etiqueta Negra o las superficiales Caras y Cosas, se consiguen en número actual muy por debajo de lo que cuesta adquirirlas en kioscos y supermercados, así como aquellos números de años e incluso décadas atrás que permiten dar una vistazo al cambio que ha sufrido nuestra cada vez mas inentendible sociedad. Mención aparte merecen los puestos de ropa y accesorios, que si bien no son muchos, se caracterizan por lo marcado de sus estilismos. Hay opciones para todos. Emos, punks, metaleros y demás, encuentran lo mas adecuado (y barato hay que repetirlo) para armar sus respectivos “looks”.

La música ocupa también un lugar importante en Quilca y al igual que con los libros la variedad que ofrece es asombrosa. Cuando los MP3, los CD’s e incluso los cassettes no asomaban su tecnológica cabeza por la movida musical, los discos de vinilo eran la sensación. Sensación de aquellas décadas en que tener una radiola o un tocadiscos era sin duda estar en la onda. Años en que la piratería no se había convertido en el jinete apocalíptico que es hoy y la gran mayoría (por no decir todos) de los álbumes eran originales. Con el transcurrir de los años y la aparición de nuevos juguetitos, este formato (el de vinilo) quedo aparentemente en el olvido, pero aquí Quilca funciona también como máquina del tiempo y nos permite encontrar los títulos mas inesperados, esos que a veces ni el fan mas acérrimo ha podido conseguir. Desde la primera producción de Metallica, la discografía completa de The Beatles y las primeras grabaciones de una jovencísima (peinado afro incluido) Eva Ayllón, el universo musical que brinda resulta fascinante. Paraíso de coleccionistas, amantes de la música, entendidos en el tema y de quienes no lo son y que buscan aprender. Lo motivador de este tour musical es que quienes venden las montañas y montañas de discos no son cualquier triciclero que los compro a sol luego de gritar fierro, catre, botella por algún viejo barrio capitalino, sino verdaderos conocedores de lo que ha significado la movida musical en nuestra Lima desde hace décadas. Mejor asesoría melódica, vamos, que ni en la tiendas mas exclusivas de plazas, jockeys y larcomars.

Otra intersección de celebridad moralmente prohibida es la de Quilca con el jirón Calloma y alrededores. Calle casi fantasmal durante el día y más viva que ninguna durante la noche por el comercio sexual ambulatorio que ofrecen sus veredas, así como sus locales clandestinos. Si bien en la actualidad no es lo que fue en sus añorados años rosa, el movimiento sigue en él; después de todo, aquí también se aplica aquello de el "cliente siempre tiene la razón" y si clientes no faltan, ellas tampoco lo harán.

Y si bien El Queirolo, El Colón, y los antiguos bares que se ubican a lo largo del jirón hacen de este una vía tradicional, existe un lugar en particular que sin ser tan antiguo como ellos se ha convertido en uno de sus símbolos: El Centro Cultural Averno.

Su colorida fachada, inspiración y creación del artista plástico Herbert Rodríguez, queda chica cuando nuestros ojos observan el interior. Enormes murales de José Carlos Mariátegui y César Vallejo se confunden con las distintas formas y dibujos que adornan sus paredes con interpretaciones “a gusto del cliente”. Posee un escenario que acoge desde conciertos de bandas de todo género (en su mayoría de agrupaciones excluidas de otros locales), hasta presentaciones de libros y recitales de poesía. Esto ha hecho que desde que fuera creado hace ya mas de una década, sea considerado cubil de la cultura subterránea de nuestra cada vez mas sorprendente Lima. Ejemplo claro y vivo de tolerancia y libre pensamiento, en un inicio El Averno fue creado para cobijar a jóvenes escritores con cierta dosis de rebeldía y donde sus estruendosas bandas podían hacer desfilar su muy particular concepto de lo que es música. Su director, Jorge Acosta, jamás imagino que aquella vieja casa que encontró prácticamente en escombros se convertiría en el punto de encuentro de posturas y gustos que no se comparten pero que conviven en singular armonía. No por nada El Averno fue uno de los frentes -por no decir de los mas importantes- desde donde se combatió el fin de la dictadura de Fujimori y Montesinos, lucha que se inició allí y que finalmente como es de conocimiento colectivo dió resultado. Cuando ya se había logrado que todo el mundo hablara de él, apareció de la nada con cierto rezago de oportunismo, el verdadero dueño de la casona donde funciona. De mano de la resignación las cabezas de El Averno anunciaron su reubicación, demostrando que pese a su mentalidad rebelde acatan las normas preestablecidas que garantizan la convivencia pacifica de todos los que compartimos aire en esta ciudad. Hasta hoy, El Averno sigue funcionando en su mismo local. Muchos dicen que aquí es donde la contracultura se siente a tope. Entendamos contracultura como toda aquella manifestación que si bien no sobrepasa el límite de la legalidad, camina muy pegado a éste y diferenciémosla de la cultura porque a diferencia de ella uno no busca que se manifieste, sino que sencillamente surge.

Esto hace mágico al Averno y eso hace mágico al Jirón Quilca. Calle que ha sobrevivido y sobrevive a la belleza, la inteligencia, el reconocimiento y el olvido. Calle que ha tenido lo mejor y lo peor de las mentes de esta ciudad. Calle que como todos los rincones bohemios del planeta, tiene duende. Calle que como pocas…tiene alma.

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