miércoles, 19 de agosto de 2009

ANNITA DINAMITA

"Si la moda fuera religión, VOGUE sin duda alguna sería la Biblia”. Dicha frase con mas sabor a refrán de abuelita que a refinado cliché, refleja, seamos francos, la realidad del mundillo de los trapos de este nuestro cada vez mas calenturiento planetita.

En efecto, si la causa de las masivas reuniones dominicales en las iglesias no fuese otra mas que ir a ver como se vistió la fulana del confesionario de al lado, la revista number one en lo que a marcar tendencia se refiere sería el libro mas vendido de la historia. Con la ligera diferencia que una sola de sus profetas le sacaría cachita a las demás por tener el récord de velitas misioneras en su altar: Anna Wintour.

La primera vez que leí algo sobre esta damisela de casi casi 60 primaveras y peinado de burbuja de Yola, tenía si mal no recuerdo 11 años. El artículo la pintaba como un verdadero ogro capaz de tumbarse de un solo tacazo a quien según ella no representara lo que es el saber vestir. He de reconocer que debido a mi edad entendí solo el 70% de lo escrito, pero me bastó para agarrarle miedo y una bien ganada antipatía de la cual la susodicha hace gala hasta hoy.

De padre inglés y madre norteamericana, Annita siempre fue vista como la rara de su family. Tímida y con cierto complejo de federica, ya desde chibola empezaba a edificar un carácter trasgresor rebelándose contra el uniforme de su cole que de escuelita fiscal no tenía ni las tizas. Si pues, las autoridades del North London Collegiate School, tenían que aguantar de vez en cuando las piteadas de la señorita porque simplemente le daba la gana andar siempre en faldas para dizque no perder así el sentido de femineidad que debe tener toda lady.

Hincha de la moda desde adolescente, su papi solía recurrir a ella en busca de truquitos que hicieran que la juventud de entonces se anime a leer aunque sea en el baño “The Evening Standard”, periódico que por ese entonces editaba. Y es que don Charles Wintour sabía que el sentido de lo In que su retoña empezaba a forjar la llevaría bastante lejos. Incluso ella misma ha reconocido hace poco, que fue su viejo el que una tarde de aquellas alucinandose Rosita Chung le predijo: “Tú redactaras en VOGUE.”

De todos modos, al buen Mr. Wintour no le debe haber hecho mucha gracia el que a Anna se le ocurriera de buenas a primeras abandonar sus estudios de preparatoria y hacerle mirada de desprecio a la universidad. La muchachita descubrió que los libros y las raíces cuadradas no eran lo suyo y se dedicó a tomar cursos de moda por interés y uno que otro por obligación, hasta que gracias a su buen ojo (y los buenos contactos que uno de sus agarres de juventud le proporcionó) empezó a trabajar en periodismo de modas en 1970. Luego de su paso por varias publicaciones (en algunas no duraba ni un año), tanto de Londres como de Nueva York, le llega la oportunidad del millón al conseguir el puesto de editora de la Vogue Británica pasando un año mas tarde a ocupar el mismo cargo en House & Garden. Pero la Wintour no podía con su genio y convirtió a esta última, caracterizada por mostrar casitas y plantitas, en un escaparate mas para sus sueños de inquisidora de lo fashion. La producción de las fotografías eran tan caras y bien logradas que la people de la industria editorial de entonces solía referirse a ella como "House & Garment". El giro que le dio sin duda mejoró la revista en apariencia pero puso en la horca sus cuentas, por lo que Anita tuvo que agarrar sus cachivaches y mudarse nuevamente al ladito de la Estatua de la Libertad en busca del puesto soñado. Y claro, lo consiguió. La Wintour se convirtió en 1988 en editora jefe de la Vogue Norteamericana, su edición más importante.

Ya tras el escritorio de su nueva oficina (a la cual hasta ahora veinte años después sigue atornillada), Anna se propuso marcar diferencia de sus predecesoras, dándole a la revista su sello personal que elevó sus ventas y prestigio a la cuchumilésima potencia. Los cambios iban desde las portadas hasta las fotografías donde nuestra querida jefecita abusaba del absurdo combinando un jean de $ 50 con una playera de $10,000. Si el enfoque de la revista estando Diana Vreeland a la cabeza era el de rendir culto a la belleza innata, la Wintour volteo la tortilla hacia la creación de la misma. Esto aunque en teoría hace todo mas alcanzable, contrasta con el estilo casi fantasioso de lo que ofrece, pero que fantasioso y todo funciona y lo mas importante…vende!

Pero, ¿de dónde nace su fama de cuco? Resulta que Anna Wintour se ha convertido en toda una institución en lo que a moda se refiere. Todos en Condé Nast, casa editora de Vogue, la tratan con un respeto sazonado con fuertes dosis de miedo, lo que lleva a pensar que sus subordinados han de gastarse la mitad de su sueldo en sesiones semanales de terapia para poder sobrellevar el calvario pero sobre todo EL PRIVILEGIO de estar a sus ordenes. Su conocida fascinación por la responsabilidad y la perfección han hecho de que Wintour no sea solo reconocida por su profesionalismo frente a la revista sino también por sus exorbitantes exigencias para que esta salga adelante.

Y es que la doña se toma muy en serio su trabajo. Un trabajo que dentro de su entorno familiar (siendo mas específicos sus hermanitos), es visto como una broma, percepción que a Annita no debe hacerle mucha gracia pero que hace suponer que su consuelo está en que su chamba es mil veces mas apasionante que las serias y aburridísimas ocupaciones de sus brothers and sisters. Un trabajo que le ha dado no solo fama, status y un nada despreciable salario de 2 milloncitos de verdes al año, sino además ser considerada como la que maneja los hilos de una de las industrias que mueve mas chivilines en todo el orbe.

Ningún desfile que tenga la osadía de colgarse el cartelito de “importante” se inicia sin que Madame Wintour este chantada en primera fila junto a su séquito. Es esta la imagen más recurrente que se tiene de la señorona. Sentada adelantito de brazos cruzados con enormes gafas de sol (Chanel hello?!) y la expresión de MummRa (el inmortal!!!) en su gélido rostro, moviendo el pescuezo de un lado a otro para observar a las esqueléticas modelitos mostrar lo que a entender de los diseñadores se debería llevar la próxima temporada. Es la última en llegar y la primera en salir disparada de cada presentación, durante las cuales hay que decir no hace ni el mas minúsculo gesto que indique si le gustó o le pareció sencillamente una pérdida de tiempo y obviamente dinero. Precisamente esta última interrogante es en la que se basa para justificar el uso de lentes oscuros incluso en lugares cerrados: “Son muy útiles. Si estoy aburrida a morir en un desfile, nadie lo nota.”
Pero que la doña sea autoritaria y una jefa de temer ha dejado de ser solo un mito para convertirse en un secreto a voces desde la publicación de The Devil wears Prada, best seller escrito por Lauren Weisberger…(quién???) Pues si bien el nombrecito no nos dice mucho, basta con mencionar que se trata de una ex-asistente a quién la Wintour puso de patitas en la calle por incompetente. Motivo suficiente para que Laurencita escribiera un libro en el que ¡oh casualidad! cuenta el vía crucis que sufre una recién egresada en periodismo al entrar a trabajar como asistente de la editora de una revista de moda. El libro, que aparentemente tiene personajes ficticios, fue asociado en one con Vogue y su Mandamás, lo que lo convirtió en éxito de ventas y catapultó a su despechada autora al estrellato literario, que dicho sea de paso le duró casi lo mismo que su puestito en la revista… o sea NADA, tanto así que el nombre de su segundo libro no se pasea ni de visita por mi cabeza en estos momentos. Pero la Weisberger, pendeja como nadie, supo sacar el máximo provecho de su historia “ficticia” y cedió los derechos de su obra maestra para la realización de la taquillerísima película del mismo nombre. La cinta, protagonizada por la increíble Meryl Streep y la chiquita esta…¿cómo es? ah si!, Anne Hathaway, llevó a la pantalla la historia de Miranda Priestly y compañía haciendo que las creencias en torno a Mrs. Wintour no hicieran mas que confirmarse.

Las comparaciones son odiosas, pero vale decir que en este caso bastante aproximadas. En principio la Miranda de la peli tiene un humor del carajo, nuestra querida Annita también. A miranda le temen los empleados y diseñadores, a nuestra querida Annita también. Miranda ama Starbuck's, nuestra cafeinómana Annita también. Miranda ha tenido una vida sentimental bastante variada pero aburrida, nuestra querida Annita…este…en este punto tengo mis dudas.

Si bien se muestra bastante reacia para hablar sobre su vida privada, lo poco que se sabe es suficiente para entender que la témida periodista no la ha pasado muy mal en lo que al bobo se refiere. Se le conoce únicamente dos relaciones oficiales, la primera con el renombrado psiquíatra infantil (zzz) David Sheffer con quién tuvo dos mocosos (bastante atractivos e inteligentes en la actualidad hay que decirlo) y a quien dejo por irse tras el casi casi desconocido magnate texano Shelby Bryan, muchachón con quien comparte su colchón hasta hoy. Pero en el camino Doña Annita no se salvado de los runrunes que se tejen respecto a sus amoríos. Se dice que desde jovencita la niña solía darse sus escapadas traviesas con tipos muy bien posicionados en la sociedad londinense, lo que le brindó los contactos necesarios para ingresar al periodismo. Ya con una carrera en ascenso se le relacionó con Si Newhouse su jefe en Condé Nast e incluso cuenta la “leyenda” que la penderijilla se escapó una semana completita con el pastrulazo de Bob Marley, sin contar el rumor de que tuvo su choque y fuga con el cara de lorna Roger Federer. Mírenla pues.

Volviendo a lo profesional, presume de trabajar con un equipo altamente cualificado para sus objetivos. Dentro de la manchita que se sienta alrededor de la mesa de reuniones de Vogue son dos los nombres que son inamovibles para la Wintour. El siempre extravagante y franelero André León Talley (una mezcla entre Aretha Franklin y Mario Barakus de ambiente) y mi favorita, la genial y siempre original Grace Coddington, directora de arte de la revista y la única capaz de ponerse a su mismo nivel cuando de discutir se trata. Es así que Anna y sus compinches han logrado ser los que al final dan el visto bueno a una colección. Traduciendo, no existe diseñador que no la invite a sesiones privadas previas al lanzamiento de sus propuestas, y no hay diseñador que no se haga la pichi al tenerla al lado viendo las mismas. Muchos de ellos le tienen respeto pero no simpatía como Armani, otros son sus íntimos como Lagerfeld y otros están obligados a agradecerles de por vida el puesto como el payaso de Galliano, que será a opinión de los entendedores (yo no entiendo ni un carajito) un trome, un ya no ya, pero que la pinta de susto no se la quita nadie. Y es que la Wintour dentro de la moda hace lo que quiere. Ella decide quien sirve y quien no, o te pone en un altar o de una patada en el rabo te manda a hacer bastas en un mercado. Es la realidad U_U

Precisamente, todo este mundillo que la rodea se ve reflejado en “The September Issue”, documental dirigido por R.J. Cutler. y que plasma los entretelones, jaladas de pelo y mentadas de madre que circulan por los pasillos de Vogue un agosto cualquiera. Claro que siendo sinceros no se trata de uno común. Se trata del agosto en el que se trabajó la que fue la edición mas voluminosa de la historia de la revista: setiembre de 2007. Un numerito de nada menos que 840 paginitas y casi dos kilos de peso.

Si bien la idea era mostrar el esfuerzo que demanda la elaboración de la revista, al final se presume que no es mas que un intento por darle una lavadaza de cara a la imagen que terminó de edificarse sobre Wintour en The Devil wears Prada. Aunque ciertamente viendo el trailer, en mi opinión doña Annita quedará mas mala que Gárgamel y Laura Bozzo fusionados.

El adelanto de este documental, muestra a una Anna fría y tan exigente en su trabajo como se presume, entrevistas a colaboradores, diseñadores y un tour por el día a día de esta Margaret Tatcher de los trapos. Me resulta graciosísimo ver al bonachón de Oscar de la Renta escuchar calladito sus voraces opiniones y a sus obedientes empleados aceptar sus “NO”, “horrible” y “This is Vogue please!”.

Temida, admirada e idolatrada por mujeres (y gays) de todo el planeta y odiada por miles también, ha sabido construir un mito en base a su figura y asentar un imperio como Vogue bajo su mando. Claro que no todo es color de rosa. Hay mucha gente que la aborrece y que tiene alergia a ese cuerpito flacuchento y jorobado que pasea por Nueva York, Milán y París. Por dar solo una pincelada, su pasión por los abrigos y las pieles, y su apoyo abierto a la industria peletera, ha hecho que asociaciones defensoras de los animales como PETA ardan en deseos de ponerla como camote. Pero lo cierto es que ni las protestas ni la avalancha de comida que le ha caido de vez en cuando de manos de manifestantes, han logrado que la Wintour cambie de opinión. Es más, en cierta ocasión un grupete de estos se encontraba haciendo escándalo (habrase visto! que tal lisura!) a las afueras del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, donde la doña brindaba una gala a beneficio. Al escuchar los gritos de “ASESINA”, Annita sin inmutarse mandó a su personal a repartirles amablemente trozos de la mejor carne que se servía en la cena. ¿Qué creen? ¿qué no se la comieron?.

Entre sus enemigos también vale contar a quienes desean con todo cariño que se convierta en una desempleada más de la tierra del tío Sam. Y por momentos muchos creían eso posible. Resulta que así como en la película protagonizada por Streep se da a entender las ganas que hay en que otra editora la reemplace, en la vida real Anna tiene a su posible usurpadora en su coleguita Carine Roitfeld, editora de la Vogue francesa. Pero Annita es viva y la Roitfeld también, y es obvio que por el momento a ambas señoras de las cinco décadas les conviene quedarse donde están. Las dos lo saben y sólo les queda posar de lo mas hipocritonas pa’ la foto y mandarse besitos volados cada vez que una le echa flores a la chamba de la otra. En sí la guapetona de Carine podría ser la única considerada como su competencia, ya que al resto de editoras de las versiones internacionales de la revista (incluyendo a la "simple" Eva Hughes responsable de la edición latinoamericana) Doña Wintour se las come con Manolos y todo

En fin, que la Wintour ni me cae bien ni me cae mal, pero que es exitosa y una genio en lo que hace nadie lo niega. Me parece admirable mas que su buen gusto (yo no entiendo mucho de esas cosas) la forma en que ha escalado posiciones hasta convertirse en lo que es hoy y en lo que nunca dejará de ser: una crítica periodista. Para todo aquel o toda aquella que se jacte de “saber de moda” le sería ideal una cita con esta comadre, para que de un par de sopapos los haga pisar tierra. ¿Álguien se alucina la cara de la Wintour con Edith Tapia y Koki Belaúnde al frente? ¿Se imaginan lo que soltarían sus labios al escuchar decir que “Proyect Runway” y “America’s Next Top Model” es el futuro de la industria? Yo si me la imagino mis queridos muchachones…Y ME CAGO DE RISA.


Pd. "The September issue" se estrena el 28 de agosto en Nueva York y viene precedido de muy buenas críticas y premios en los festivales internacionales en los que hasta el momento ha sido exhibido.

lunes, 10 de agosto de 2009

Ahora (1 año de blogger)


Ahora que este blog se atreve a cumplir un año
Ahora que no termino de creerme lo anterior
Ahora que subiendo otro peldaño
pido disculpas por el daño
de no saber escribir mejor


Ahora que usar pastillas y condones es pecado
Ahora que se va al infierno por abortar
Ahora que se veneran papas disecados
se cobran diezmos atrasados
y los curas se quieren casar

Ahora que al mundo le saben mal las solidaridades
Ahora que la frivolidad es la nueva estrella
Ahora que no nos gustan las verdades
y se siguen viendo realidades
con fondos de botella

Ahora que se convierte en negocio ser presidente
Ahora que la política es un arte criminal
Ahora que el chino grita “soy inocente”
y Ollanta te enjuaga la mente
con el floro de lo nacional


Ahora que con una sonrisa me doy por bien servido
Ahora que amo cada dia mas el cigarro
Ahora que vivir sano resulta aburrido
y no me trago haber crecido
por beber leche de tarro

Ahora que dicen “el amor cruza las franjas”
Ahora que prefiero mil veces la amistad
Ahora que no creo en dichas franjas
ni en que hay medias naranjas
ni en que hay media mitad

Ahora que ya no me entusiasma regalar un beso
Ahora que ya no creo cuando son sinceros
Ahora que con la mente en retroceso
sé que no exagero si confieso
los mejores: los primeros

Ahora que intento ser fan de la abstinencia
Ahora que las noches son de insomnios
Ahora que el don Juan de mi paciencia
se hinca y le hace una reverencia
al dios de los demonios

Ahora que no olvido y que me olvidan
Ahora que empiezo a rebajar la edad
Ahora que termino y me terminan
aunque en el fondo no lo digan
en honor a la verdad

Ahora que aun no quiero conocer lo que es trabajo
Ahora que mi libertad en primera fila se acomoda
Ahora que de mi se sigue hablando por lo bajo
y eso de mandarme al carajo
se ha puesto de moda

Ahora que los niños me siguen dando alergia
Ahora que tenerlos es más que jodido
Ahora que me tomo la licencia
de quedar sin descendencia
y matarme el apellido

Ahora que esta Lima ya no me entristece
Ahora que escucho mas de lo que dice
Ahora que París me pide que regrese
y Buenos Aires amanece
esperando que la pise

Ahora que ando despierto cuando el resto duerme
Ahora que mis viejos ya no me oyen llegar
Ahora que no dudo en reconocerme
aunque se note solo al verme
ser trisexual y tripolar

Ahora que falta mucho para el final de la carrera
Ahora que el blog ,repito, sopla su primera vela
Ahora que sigo viviendo pero a mi manera
con esta anatomía de calavera
le duela a quien le duela

Ahora que contagio y me contagian alegría
Ahora que existir es sinónimo de belleza
Ahora que con mi particular sabiduría
me sigo comiendo día a día
la última cereza


Ahora que prometo escribir más seguido
Ahora que la imaginación ya camina
Ahora que sin querer he querido
pecando un poco de atrevido
jugar un rato a ser Sabina

otras mas...

Blog Widget by LinkWithin